En una acción coordinada, el Gobierno de la provincia de Entre Ríos, mediante la Secretaría de Ambiente, y la Municipalidad de Paraná materializaron una diligencia judicial en el depósito de residuos, terreno de la firma «Las 3E S.R.L.», situado en la capital provincial.
El procedimiento se efectuó en estricto acatamiento a una orden emitida por la jueza Gabriela Teresita Mastaglia, integrante de la Cámara de Apelaciones II de Paraná. Dicha intervención se enmarca en un proceso de amparo ambiental que fue impulsado por vecinos de la zona contra la empresa, popularmente identificada como la «chatarrería Todoni«.
La magistrada había dispuesto previamente el relevamiento técnico y el embargo de los residuos acumulados en la planta, nombrando a la Municipalidad como depositaria de los mismos.

El pasado 18 del corriente mes, una comitiva compuesta por funcionarios provinciales, autoridades municipales, personal técnico de ambos niveles de gobierno y funcionarios judiciales se apersonó en el establecimiento.
Durante el desarrollo de la inspección, se verificó la existencia de un gran volumen de residuos de diversas tipologías, entre los que se contaban algunos clasificados como peligrosos.
El propósito del relevamiento fue cuantificar y clasificar, de la manera más pormenorizada posible, los desechos acopiados a lo largo de los años. Este paso es necesario para emitir una opinión técnica que viabilice la ejecución del plan de retiro propuesto por la firma comercial, lo cual constituye un requerimiento para dar cumplimiento al mandato judicial.
Es relevante subrayar que esta diligencia es el corolario de un proceso legal extenso y dilatado, que fue iniciado por los propios residentes del área. Ellos decidieron llevar el caso a la justicia con el fin de hallar una solución definitiva a la problemática ambiental y a los impactos adversos en la salud de las personas.

Empresa de una histórica familia de Paraná denunciada por acumulación de residuos peligrosos
La chatarrería pertenece a una familia histórica y reconocida de Paraná. Opera desde hace más de 50 años y, al igual que sucedió con otras actividades, quedó «atrapada» dentro del tejido urbano a medida que este se expandía.
Sus responsables nunca adecuaron ambientalmente sus métodos de trabajo, motivo por el cual los vecinos terminaron acudiendo a la justicia.
Actualmente, los Todoni enfrentan una causa en la justicia federal por incumplimiento a la ley de residuos peligrosos.
Asimismo, afrontan otra causa en la justicia provincial por desobediencia judicial reiterada, al no haber cumplido con la solicitud de cese de actividad, el traslado de los residuos fuera del predio y la correspondiente recomposición ambiental.



