Durante la quinta sesión del Comité Intergubernamental de Negociación (INC-5.2) en Ginebra, organizaciones médicas y sanitarias de todo el mundo se unieron para enviar un mensaje contundente: la contaminación por plásticos representa una emergencia sanitaria global, y el sector salud debe asumir responsabilidades en el tratado internacional que busca ponerle fin.
El 7 de agosto, la organización Salud sin Daño, junto con aliados como la Asociación Médica Mundial y el Consejo Internacional de Enfermeras, presentó una carta abierta al comité negociador.
En ella, se solicita revocar las exenciones generales para el sector salud en el tratado sobre plásticos y, en su lugar, establecer consideraciones específicas que reconozcan su impacto ambiental y promuevan prácticas más sostenibles.
Plásticos en salud: un riesgo silencioso para pacientes y profesionales
Los plásticos utilizados en el ámbito sanitario liberan sustancias químicas peligrosas, contribuyen al cambio climático y se fragmentan en microplásticos vinculados a cáncer, infertilidad y trastornos hormonales.
Según Will Clark, director internacional de Salud sin Daño, el sector genera 15 millones de toneladas de residuos plásticos al año, lo que equivale a siete bolsas por paciente hospitalizado.
“Ya existen alternativas seguras y comprobadas, como los productos médicos reutilizables y reprocesados”, afirmó Clark. “Eximir al sector salud sería un precedente peligroso que contradice el principio de ‘no hacer daño’”.
Voces médicas y de enfermería: ética, sostenibilidad y acción urgente
El Dr. Ashok Philip, presidente de la Asociación Médica Mundial, advirtió que ignorar el rol del sector salud en la contaminación por plásticos es miope y éticamente inaceptable.
Por su parte, Howard Catton, director del Consejo Internacional de Enfermeras, destacó que las enfermeras están comprometidas con la justicia ambiental y deben ser parte activa de la solución.
“La protección de la salud humana debe ir de la mano con la protección del planeta”, subrayó Catton.
Riesgo de retroceso en las negociaciones internacionales
A pesar del consenso creciente sobre los impactos del plástico en la salud, las negociaciones corren el riesgo de debilitar el tratado si se permite una exención amplia para el sector salud.
Las organizaciones firmantes advierten que esto expondría aún más a pacientes y personal sanitario a dispositivos plásticos de un solo uso que contienen carcinógenos y disruptores endocrinos.
Peticiones clave de los 48 millones de firmantes
Los firmantes de la carta instan a los negociadores a:
- Rechazar las exenciones generales para el sector salud (Artículo 4).
- Reforzar el Artículo 19, que establece protecciones sanitarias vinculantes en todo el ciclo de vida del plástico.
- Promover alternativas seguras: materiales no tóxicos, sistemas reutilizables y gestión sostenible de residuos.
- Reconocer al sector salud como prioritario en la eliminación de plásticos innecesarios y peligrosos.
Salud sin Daño: liderazgo en las negociaciones del tratado global
Como observador oficial en las negociaciones del Tratado Global sobre Plásticos, Salud sin Daño trabaja junto a delegaciones y aliados para garantizar que el sector salud sea reconocido no solo como contribuyente a la contaminación, sino como líder en la transición hacia prácticas más seguras y sostenibles.



