El municipio de Luján puso fin a más de 50 años de contaminación al clausurar definitivamente su basural a cielo abierto, ubicado junto a la Ruta 192. Desde el miércoles pasado, el 100% de los residuos domiciliarios del distrito son derivados al CEAMSE, en lo que constituye un hito para la gestión ambiental de la región.
El intendente Leonardo Boto oficializó la medida, que incluye un cierre operativo estricto, planes sociales para los recuperadores informales y una fuerte campaña de separación en origen.
Clausura operativa y control
El plan contempla:
- Monitoreo permanente del perímetro.
- Control riguroso de accesos para impedir el ingreso clandestino de residuos.
- Mitigación progresiva de problemáticas históricas como humo, quemas y olores.
Impacto social
El cierre afecta directamente a los recuperadores informales que subsistían en el predio. Para ellos, el municipio implementó un programa de transición con apoyo de la Provincia y el CFI:
- Integración al sistema cooperativo del Centro de Reciclaje Manuel Belgrano.
- Capacitación laboral.
- Ingreso salarial estable y mejores condiciones de trabajo.
Futuro de la gestión de residuos
El plan oficial prevé:
- Potenciar la separación en origen mediante programas educativos.
- Instalar más puntos verdes en la ciudad.
- Avanzar en la construcción del Centro Ambiental Laudato Si, proyecto postergado que busca consolidar un modelo integral de reciclaje.

Los riesgos de los basurales a cielo abierto
Los basurales son focos de contaminación y marginalidad. Sus principales impactos:
- Contaminación del agua: los lixiviados se filtran y afectan las napas subterráneas.
- Riesgos a la salud: humo, gases tóxicos y proliferación de vectores generan enfermedades respiratorias y dermatológicas.
- Problemática social: los recuperadores trabajan en condiciones precarias e insalubres.
- Cambio climático: la descomposición de residuos produce metano, un potente gas de efecto invernadero.
A diferencia de los rellenos sanitarios, que cuentan con ingeniería para impermeabilizar suelos y tratar gases y líquidos, los basurales son el resultado de la falta de infraestructura y gestión adecuada.
Contexto provincial
En la provincia de Buenos Aires existen más de 70 basurales a cielo abierto. El Ministerio de Ambiente impulsa planes de cierre y remediación bajo el programa GIRSU, reemplazándolos por centros verdes de reciclaje donde los recolectores puedan trabajar en condiciones seguras.
El cierre del basural de Luján marca un antes y un después en la gestión ambiental local. Tras medio siglo de contaminación, la ciudad inicia una nueva etapa basada en la disposición adecuada de residuos, la inclusión social de los recuperadores y la educación ambiental.
Este paso histórico refuerza la necesidad de replicar el modelo en otros municipios para erradicar definitivamente los basurales a cielo abierto en la provincia.



