Un grupo de empleados de la planta Circularity, ubicada en el sur de Río Cuarto (Córdoba), encontró una barra de uranio empobrecido entre el material que estaban clasificando. El objeto tenía grabadas las palabras “Caution, radioactive material. Depleted uranium”.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 19 horas y generó un inmediato aviso a las autoridades, que desplegaron un operativo de seguridad con bomberos, Defensa Civil, Policía y el Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR).
Medidas de seguridad
Las autoridades dispusieron:
- Evacuación preventiva de vecinos cercanos.
- Cierre del tránsito vehicular y peatonal en la zona.
- Aislamiento de empleados de la planta.
El operativo se extendió hasta la madrugada y contó con la participación de especialistas de la Universidad de Río Cuarto, la Central Nuclear de Embalse y la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
Evaluación del riesgo
Las mediciones realizadas descartaron peligrosidad inmediata. El uranio empobrecido, explicaron los expertos, es un subproducto del procesamiento del uranio:
- Se utiliza como blindaje o contrapeso en industrias como la aviación y la medicina.
- Solo emitiría niveles bajos de radiación externa si se desgasta, se quema o se ingiere en forma de polvo.
El municipio confirmó que el objeto fue trasladado a la central nucleoeléctrica de Embalse y que se continuará investigando su origen.

Investigación judicial
El caso quedó bajo la órbita del Juzgado Federal de Río Cuarto, a cargo de Carlos Ochoa, y la secretaría Penal de Lucía Storani. Según el diario Puntal, el material habría ingresado a la planta a través de un recolector urbano, lo que motivó un rastreo para determinar su recorrido.
Las personas que estuvieron en contacto con la barra fueron examinadas y se descartó cualquier afectación.
Reacciones y antecedentes
El hallazgo generó conmoción por su similitud con episodios previos de emergencias radiactivas, como la tragedia de Goiana (Brasil, 1987) con cesio-137, y reavivó la preocupación por el reciente robo de material radiactivo en Rosario.
El CEO de Circularity, Maximiliano Marques, aseguró que “la verificación dio todo perfecto” y destacó que el protocolo interno funcionó correctamente. También adelantó que la empresa prevé mudarse de la zona debido al crecimiento urbano.
El hallazgo de la barra de uranio empobrecido en Río Cuarto pone de relieve la importancia de contar con protocolos de seguridad y trazabilidad en el manejo de materiales sensibles.
Aunque el riesgo radiológico fue descartado, el episodio abre interrogantes sobre el origen del objeto y la necesidad de reforzar los controles en la cadena de reciclaje y transporte de residuos.



