La acumulación de desechos se convirtió en un problema global, del cual algunos buscarían sacarle provecho. Este sería el caso de un empresario y su hija, quienes fueron señalados por la justicia francesa como presuntos responsables de una red de vertido ilegal.
De acuerdo con las autoridades, esta red habría depositado más de 20.000 toneladas de desechos ilegales en varias regiones del oeste del país por un periodo de nueve años. Incluso, se estima que el daño estimado asciende a los cuatro millones de euros.
Todo comenzó en abril de 2019 con el hallazgo de contaminación en las aguas del lagunaje de Saint-Jean-sur-Mayenne. En ese entonces, el fiscal que llevó adelante la investigación precisó que la polución provenía de un vertido ilícito realizado por un camión hidrocargador, perteneciente a una empresa local.
Sin embargo, las autoridades descubrieron que, detrás de ese vertido, existía una estructura mucho más amplia. Según las pesquisas y las pruebas reunidas por la fiscalía, las empresas a cargo del acusado ofrecían servicios de tratamiento de residuos a clientes públicos y privado, y desechaban lo recolectado en cursos de agua y campos agrícolas.

Una acción con impacto ecológico y económico
De acuerdo con los encargados de la investigación, el impacto económico de esta operación presuntamente ilegal incluye beneficios ilícitos de más de cuatro millones de euros. Esto sería producto de no pagar las tasas ecológicas y de evadir los procesos obligatorios del tratamiento de basura.
Si bien todavía la fiscalía no pudo determinar con exactitud el perjuicio ambiental, sí aseguró que el cálculo sería superior a los dos millones de euros.
Tanto el empresario, de 61 años, como de su hija, de 33 y titular del 30% de las acciones de la empresa, fueron acusados de “abandono y gestión irregular de residuos”, “falsificación y uso de documentos falsos”, “contaminación”, “apropiación indebida de bienes sociales”, “explotación irregular de una instalación clasificada” y “blanqueo de fraude fiscal”.

El negocio de la basura en Europa, un rubro que también es atacado por la ilegalidad
Si bien el continente europeo cuenta con sistemas de reciclaje muy eficientes, también sufre el creciente tráfico ilegal de basura, el cual mueve millones de toneladas de residuos tóxicos y comunes, aprovechándose de vacíos legales y generando grandes ganancias a costa de daños ambientales.
De hecho, el tráfico ilegal de residuos es el quinto delito más lucrativo de Europa, con organizaciones ilícitas que mueven hasta 70 millones de toneladas anuales. Estas redes utilizan documentación falsa y corrupción para así poder evadir controles.



