VIDEO | Desarrollan un robot del tamaño de una valija para devorar los residuos y la contaminación del mar

La start-up francesa IADYS es la responsable del desarrollo del bautizado como “Jellyfishbot”, un robot acuático que se encarga de eliminar la contaminación de la superficie de mares y océanos, incluyendo tanto desechos sólidos como posibles vertidos (petróleo, por ejemplo).

Este práctico robot de apenas 20 kg de peso con el tamaño de una maleta de mano es una solución ideal para limpiar áreas de difícil acceso, como puertos, lagos o canales, pero también es tremendamente eficaz en superficies que se encuentran alrededor de centros de ocio, hoteles o industrias.

Jellyfishbot ya trabaja en las costas de varios países del mundo entre los que se encuentran Francia, Alemania, Noruega, Suiza o Japón. Pero pronto serán más.

Con capacidad para recolectar grandes cantidades de desechos

La contaminación de los mares y océanos es el resultado de los metales, plásticos, productos químicos, petróleo y desechos urbanos e industriales que a menudo comienzan como basura en las calles de la ciudad, a los que desde el estallido de la pandemia hay que sumar, entre otros, las mascarillas higiénicas.

El agua de lluvia puede llevar la basura a los desagües pluviales o cuencas, donde termina en el sistema de alcantarillado. Desde allí, a menudo encuentra su camino hacia los cursos de agua, poniendo en peligro las especies locales y la salud de las personas en riesgo.

Con el desarrollo del pequeño Jellyfishbot, su inventor Nicolás Carlesi decidió poner “sus habilidades en robótica” al servicio del medio marino. El resultado es un robot acuático y modular que cuenta con diferentes versiones: desde el básico teledirigido hasta la versión más avanzada, que es autónomo y capaz de evitar obstáculos por sí mismo.

Esta versión superior -que estará disponible en la segunda mitad de este año según la compañía-, cuenta entre otras cosas con tres motores eléctricos, cámara a bordo, GPS y tecnología 4G. Se mueve a velocidades de entre 1 y 2 nudos e incluso es sumergible a 10 m de profundidad.

Gracias a sus baterías (que se recargan por completo en dos horas) tiene una autonomía de entre seis y ocho horas. Asimismo, Jellyfishbot utiliza varios tipos de redes para devorar basura y puede llegar a recolectar hasta 80 litros (o kg) de desechos flotantes y vertidos perjudiciales como aceites e incluso petróleo.

Gracias a su cámara a bordo, se puede ver en tiempo real por dónde está trabajando. Cuando la red se llena y ya no puede seguir, un operador puede ordenar al robot que regrese a su punto de partida para cambiar la red. Así, Jellyfishbot estará listo para embarcarse en una nueva misión.

El robot ya forma parte del “Proyecto Common – Med” europeo, que nació para luchar contra la basura marina en el Mediterráneo. Así, y aunque ya opera en distintos países como Francia o Alemania, próximamente extenderá su rango de actuación a Túnez, entre otros.

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