Los expertos aseguran que el ritmo de cambio es notable y tan rápido que los patrones metereológicos del pasado ya no muestran lo que se espera al siguiente año
La extensión mínima anual de los hielos árticos, que se verifica en septiembre, pasó de 7,7 millones de kilómetros cuadrados en 1980 a 3,7 millones en 2020.
Los datos comparados del julio de 2020 con los mismos meses de hace una y dos décadas muestran una clara tendencia a la pérdida de zonas cubiertas por el agua helada