Un estudio reciente apunta que la reducción de las banquisas árticas fue tres veces mayor en verano de 2018 que hace 40 años, derritiéndose a un ritmo del 12,8% cada década.
El calentamiento global está abriendo nuevos territorios para las especies, lo que tienen un impacto en los hábitats y hace aumentar los gases de efecto invernadero