Lograron un avance en la captura de carbono que usa la energía solar para convertir el dióxido de carbono en combustible u otra sustancia química útil.
Por un lado se evita la emisión del metano generado en la granja y por el otro se evitan las emisiones de la quema de madera o los combustibles fósiles.
Científicos fabrican electricidad a partir de las inmensas cantidades de gas almacenadas en las profundidades del lago Kivu, que suponen una amenaza mortal para los ribereños.