La decisión fue tomada por la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de la Provincia de Mendoza, quien es la autoridad de aplicación en este caso
Unos 40 elefantes serán separados de sus grupos familiares y transportados fuera de África, donde acabarán su vida en cautividad en zoológicos o parques de safari.
Una vez que lleguen los camiones, las trasladarán al vecino país donde continuarán viviendo en un sitio adecuado a sus necesidades. Sus nuevas “jaulas” tendrán entre 40 y 400 hectáreas.
El gobierno optó por vender elefantes vivos ante los conflictos crecientes con los agricultores y por las críticas que recibió por sacrificarlos para controlar su población.