El proyecto tendrá una capacidad instalada de 50 kWac y se conectarán unos 200 paneles policristalinos. Generarán energía verde para abastecer a la futura dotación permanente que tendrá la base.
Una investigación innovadora muestra que el calor infrarrojo radiante de la Tierra se puede utilizar para generar electricidad, incluso después de que se haya puesto el sol.