En el acto estuvieron funcionarios municipales y representantes de la empresa china que llevó adelante el proyecto. La inversión alcanzó los 215 millones de dólares y se espera que permanezca activa durante al menos dos décadas.
Tasmania ha tenido durante mucho tiempo uno de los suministros de electricidad más ecológicos de Australia, con los importantes recursos hidroeléctricos del estado suministrando la mayor parte de la energía.