En Córdoba sabemos que por año se queman unas 30 mil hectáreas, por distintas causas, pero en los incendios de 2020 se quemaron diez más esa superficie.
El transporte, la forma de generar energía eléctrica y la gestión de residuos producen emisiones de gases como carbono y metano, que contaminan la atmósfera.
Casi un millón de hectáreas fueron afectadas por los incendios: equivale al 13% del Parque Provincial Esteros del Iberá que se vio arrasado por las llamas.