El 10% más rico mundialmente es responsable de un costo ambiental de más de 5 billones de euros anuales, con un impacto significativo en el cambio climático y la biodiversidad.
La caza furtiva de guanacos, pumas, choiques, pichis y otras especies de fauna protegida de Mendoza ya es una constante en las distintas zonas rurales.
El 10% más rico mundialmente es responsable de un costo ambiental de más de 5 billones de euros anuales, con un impacto significativo en el cambio climático y la biodiversidad.