La Amazonía brasileña ha recuperado su superficie de agua tras una sequía severa. La mejora se debe a un aumento en las precipitaciones, aunque persisten riesgos climáticos.
Un nuevo estudio ha encontrado la explicación de cómo unos pequeños cambios genéticos permitieron a los peces eléctricos desarrollar órganos eléctricos.
La Amazonía brasileña ha recuperado su superficie de agua tras una sequía severa. La mejora se debe a un aumento en las precipitaciones, aunque persisten riesgos climáticos.