Este fin de semana, habitantes de Puerto Madryn y turistas vivieron una jornada inolvidable en la Playa Canteras, ubicada más allá de El Doradillo, uno de los puntos más icónicos para el avistaje de ballenas francas australes en el Golfo Nuevo.
A pesar del frío, cientos de personas se acercaron a disfrutar del espectáculo natural, colmando el área con vehículos y obligando la presencia de personal de Tránsito para ordenar el estacionamiento.
Las gigantes del mar hicieron su parte: saltos, colas y soplidos animaron la escena, y muchas familias tuvieron la suerte de ver de cerca a los ballenatos junto a sus madres, a pocos metros de la orilla.
Un lugar único en el mundo para ver ballenas desde tierra firme
Entre junio y noviembre, la costa chubutense se convierte en hábitat temporal de cientos de ballenas, que migran hacia aguas más templadas para parir, amamantar y socializar. El área natural protegida El Doradillo, declarada como tal en 2001, ofrece una oportunidad excepcional: ver cetáceos de gran tamaño sin necesidad de embarcarse.
Su geografía privilegiada —con barrancas protectoras y profundidad considerable del mar a escasos metros de la costa— crea condiciones óptimas para que las ballenas se acerquen, convirtiéndolo en uno de los mejores sitios del planeta para el avistaje costero.
Accesibilidad, conservación y experiencia invernal en la costa
El acceso gratuito, sumado a las recientes obras de pavimentación del camino, permitió que más visitantes pudieran llegar sin dificultad. Durante los últimos fines de semana, el clima acompañó con cielos despejados y vientos calmos, ideales para el avistaje.
La ballena franca austral, que puede alcanzar los 16 metros de largo y pesar hasta 50 toneladas, es la estrella indiscutida de este fenómeno. Su característico cuerpo oscuro, las callosidades blancas en la cabeza y sus lentos movimientos la hacen fácil de identificar desde la costa.
Puerto Madryn, un invierno con el mar como protagonista
Mientras muchas personas asocian el invierno con destinos de nieve, Puerto Madryn se consolida como una opción diferente dentro del turismo nacional. El invierno en Chubut ofrece menor afluencia, tarifas más accesibles y experiencias de contacto profundo con la naturaleza.
Además de El Doradillo, las ballenas pueden observarse desde la propia ciudad, en sitios como el muelle Comandante Luis Piedra Buena o la playa Paraná.
La temporada de avistaje se extiende hasta mediados de noviembre, con los meses pico entre agosto y octubre, cuando se registra mayor concentración de ejemplares. Para disfrutarla al máximo, se recomienda ropa de abrigo, binoculares, cámara fotográfica y paciencia: la imprevisibilidad del comportamiento ballenero es parte del encanto.
Recomendaciones para un avistaje de ballenas responsable
- El acceso es gratuito y puede hacerse en vehículo, bicicleta o excursiones organizadas.
- No se permite el ingreso con mascotas ni generar ruidos.
- La consigna es clara: observar con respeto y preservar el entorno.
Foto de portada: El Chubut



