Según un nuevo estudio, el aceite de cáñamo es más eficaz que los convencionales antibióticos en el tratamiento de heridas cutáneas. Así es, además de ser un alimento altamente nutricional, ahora también se sabe que tiene propiedades curativas.
La novedosa investigación se basa sobre modelos murinos de laboratorio y publicado en la revista Narra J.
Este estudio a puesto de relieve las prometedoras propiedades del aceite de semilla de cáñamo en el tratamiento de heridas cutáneas. Los investigadores de Universitas Syiah Kuala (Indonesia) observaron que la aplicación tópica de aceite de cáñamo no sólo acelera la reducción del tamaño de las heridas, sino que también promueve procesos clave como la epitelización, la formación de tejido de granulación y la vascularización.
Según los autores, el aceite de semilla de cáñamo podría ser una solución natural y económica para complementar las terapias convencionales en el tratamiento de heridas.
Aceite de cáñamo vs antibióticos: los resultados de la investigación
El estudio comparó tres grupos de cobayas: uno tratado con aceite de la semilla de cáñamo, uno con el antibiótico común cloranfenicol y otro con una simple solución salina.
Días 14 y 21: el aceite de cáñamo ha demostrado ser más eficaz en la reducción de heridas que el cloranfenicol.
Epitelización: ambos tratamientos favorecieron la formación de nuevo tejido, pero el aceite mostró un efecto particularmente significativo al día 14.
Tejido de granulación: acelerado sobre todo al día 14 con el aceite, que al día 21 mostró una estructura más avanzada y organizada que los otros grupos.
Vascularización: al día 21, el aceite de cáñamo favoreció la formación de la red vascular más robusta, elemento esencial para una curación óptima.
Los estudiosos señalan que, aunque en algunos momentos los dos tratamientos son comparables, el aceite de la semilla de cáñamo parece ofrecer una ventaja sobre todo en las fases más delicadas de la curación.
El papel de los compuestos bioactivos del cáñamo
La eficacia observada no es atribuible a una sola sustancia activa, sino a la acción combinada de los numerosos compuestos presentes en toda la planta de cáñamo:
Ácidos grasos poliinsaturados (omega-3 y omega-6): regulan los procesos inflamatorios.
Terpenoides y flavonoides: fuertes antioxidantes que reducen el estrés oxidativo y promueven la reparación del tejido.
Cannabinoides como el CBD: efectos antiinflamatorios y antimicrobianos, fundamentales para prevenir infecciones y equilibrar la respuesta inmune.
Esta sinergia, explican los investigadores, permite que el aceite de la semilla de cáñamo se apoye eficazmente tanto en la fase inflamatoria como en la proliferativa de la curación.
Una imágen más amplia: el cannabis y la salud de la piel
La investigación indonesia se enmarca en una corriente científica de rápido crecimiento que explora el uso del cannabis y sus derivados en el tratamiento de heridas y patologías cutáneas.
Una revisión de 2023 publicada en Pharmaceutics destacó los beneficios del aceite de extracto de flores de cannabis para reducir el estrés oxidativo (ROS), uno de los factores clave que dificultan la regeneración de los tejidos.
Estudios más recientes han demostrado que el CBD favorece la curación modulando la expresión génica durante todas las fases del proceso reparador, con posibles aplicaciones también en los cosméticos antienvejecimiento y protectores.
Los ungüentos de CBD y CBG han demostrado ser eficaces en el tratamiento del eczema, mejorando la hidratación de la piel, reduciendo el prurito y el enrojecimiento.
La investigación clínica también sugiere un posible papel protector del CBD contra el daño de los rayos UV y un uso interesante en productos para el cuidado bucal.
No sólo nutrición
El aceite de la semilla de cáñamo se confirma como un remedio natural con un potencial extraordinario, capaz de actuar en varios frentes gracias a la rica composición y combinación de ácidos grasos, antioxidantes y cannabinoides.
Si más estudios clínicos confirman estos resultados, pronto podríamos ver la entrada del aceite de cáñamo no sólo como coadyuvante en el tratamiento de heridas, sino también como ingrediente clave de productos dermatológicos y cosmecéuticos dedicados a la regeneración cutánea, a la protección solar y al bienestar general de la piel.
Por Germán Pereira (RecetasCañameras)
Bibliografía:
https://narraj.org/main/article/view/1878






