El Gobierno de Mendoza marcó un hito al crear el Reprovet, un programa y registro de acceso a cannabis medicinal para pacientes veterinarios. Esta medida define claramente las responsabilidades de los profesionales y los cultivadores, cubriendo un vacío de la ley nacional 27.350, que solo contempla el uso terapéutico en humanos.
A partir de ahora, los animales que padezcan enfermedades terminales, epilepsia o dolencias comunes como la tendinitis podrán acceder de forma legal a tratamientos innovadores. Según las autoridades, el uso de cannabis en mascotas era un «secreto a voces» en las clínicas mendocinas; se aplicaba de manera informal en perros o caballos de equitación debido a que existe evidencia científica que avala su eficacia, pero faltaba el marco legal que hoy proporciona la provincia.
El rol del veterinario: prescripción y cultivo
La nueva normativa no solo regula al médico veterinario prescriptor —quien tendrá un límite de hasta 150 pacientes antes de requerir el aval de una ONG—, sino que también crea la figura del veterinario cultivador.
Para que un profesional sea autorizado a realizar la siembra, cosecha y procesamiento de derivados cannábicos con fines terapéuticos, deberá inscribirse en el Registro Provincial de Cannabis y Cáñamo Industrial (RPCCI) cumpliendo los siguientes requisitos:
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Matrícula profesional vigente en la provincia.
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Presentar una Declaración Jurada de Aceptación del Cargo.
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Acreditar formación en medicina cannabinoide veterinaria mediante una institución reconocida.
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Informar el domicilio georreferenciado del cultivo y procesamiento.
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Registrar lotes y variedades con sus respectivos análisis cromatográficos.
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Presentar informes semestrales de trazabilidad.
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Llevar un Libro de salidas/egresos debidamente foliado.

¿Cómo acceder al tratamiento para una mascota?
Ningún dueño podrá adquirir el cannabis de forma directa; el acceso está estrictamente sujeto a la prescripción de un médico veterinario tratante. El profesional deberá registrar al animal en la plataforma oficial del RPCCI cargando los siguientes datos obligatorios:
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Identificación del paciente: Número de chip, libreta sanitaria y datos del tutor.
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Historia clínica completa: Diagnóstico, motivo de consulta y estudios complementarios.
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Protocolo de tratamiento: Detalle de la dosis, concentración, vía de administración y el quimiotipo indicado.
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Plan de seguimiento: Frecuencia de los controles clínicos.
Obligaciones y derechos del tutor responsable
Para que un animal reciba la medicación y el dueño pueda transportarla legalmente dentro del territorio provincial, el tutor deberá cumplir con dos requisitos esenciales: aportar sus datos de identidad y firmar un Consentimiento Informado, asumiendo la total responsabilidad del tratamiento de su mascota.
Una vez completado el registro, se emitirá el Certificado de Registro del Tutor Responsable. Este documento legal habilita exclusivamente la tenencia, administración y resguardo de los preparados cannábicos. El certificado mantendrá una vigencia indeterminada mientras el tratamiento continúe activo, quedando sin efecto inmediato si este se suspende o si el animal fallece.



