Una propuesta busca cambiar radicalmente la vida de los últimos elefantes, Jumbo y Protea, una pareja de elefantes africanos que son los últimos dos ejemplares en cautiverio en Chile.
La iniciativa, apoyada por la Fundación Justicia Interespecie, consiste en ofrecer al Gobierno chileno y al zoológico del Parque Metropolitano de Santiago la oportunidad de trasladarlos al Santuario de Elefantes de Brasil.
De un recinto reducido a un hogar en la naturaleza 🐘
El objetivo es que la pareja abandone su actual y reducido recinto de poco más de 900 metros cuadrados. En su lugar, podrían vivir en un entorno de cientos de hectáreas en el santuario brasileño, rodeados de naturaleza, con acceso a estanques y, fundamentalmente, con la posibilidad de interactuar y socializar con otros miembros de su especie.

Un avance político clave
Tras varios intentos infructuosos de establecer un diálogo cordial con las autoridades del zoológico, se ha logrado un avance político significativo.
El pasado 20 de agosto, el Diputado Gonzalo Winter presentó un Oficio formal ante la Cámara de Diputados. Este documento solicita al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, entidad de la que depende el Parque Metropolitano, que considere oficialmente el traslado de Jumbo y Protea al santuario.
El camino a seguir
Si bien esta acción no garantiza un traslado inminente, es un avance crucial. Este paso permite iniciar y avanzar con las gestiones políticas necesarias para que, en el futuro, se pueda concretar el objetivo de ver a Jumbo y Protea en un nuevo hogar más adecuado para sus necesidades.
Argentina, país libre de elefantes
Argentina marcó un hito histórico al dejar de tener elefantes en cautiverio por primera vez en más de un siglo. El hecho se concretó con el traslado de Kenya, una elefanta africana de seis toneladas que vivió durante cuatro décadas en soledad en el zoológico de Mendoza. Su destino final fue el Santuario Global de Elefantes en Brasil, un espacio natural donde hoy comienza a experimentar la libertad.
El viaje fue posible gracias a la ley aprobada en 2016, que dispuso el cierre progresivo de zoológicos y el traslado de animales exóticos a santuarios o centros de rescate. Esta normativa surgió en respuesta a la creciente demanda social de poner fin al sufrimiento de especies mantenidas en recintos artificiales.
La historia de Kenya refleja tanto los logros como las dificultades de esta transición. Durante años padeció secuelas físicas y psicológicas, producto del encierro, entre ellas problemas en las patas, pérdida de masa muscular y traumas derivados de la soledad. El proceso de rehabilitación en el santuario brasileño busca ahora revertir parte de este daño, devolviéndole la posibilidad de socializar y moverse en un ambiente natural.
Su caso también está marcado por la memoria de otros elefantes en el país que no llegaron a completar el proceso de reubicación. Pelusa, Merry, Kuky y Tamy fallecieron antes de alcanzar un santuario, lo que puso en evidencia la urgencia de acelerar los traslados y mejorar las condiciones de vida de estos animales en riesgo.
Fuente: Proyecto Ele



