La Fundación Rewilding Argentina anunció el nacimiento de una nueva cría de yaguareté en el Parque Nacional Iberá, convirtiéndose en el ejemplar número 50 registrado en estado silvestre desde el inicio del proyecto de reintroducción en Corrientes.
La madre es “Porá”, una de las tres primeras hembras liberadas en el marco del programa. El hallazgo confirma que la especie, desaparecida de la región hace más de 70 años, vuelve a formar parte del ecosistema correntino.
El rol ecológico del yaguareté
El yaguareté (Panthera onca) es el mayor felino de América y cumple funciones esenciales:
- Regulación de presas: controla poblaciones de carpinchos, ciervos y yacarés, manteniendo el equilibrio ecológico.
- Restauración de procesos naturales: su presencia asegura ecosistemas más completos y funcionales.
- Atractivo turístico: es uno de los animales más emblemáticos de la fauna argentina, con potencial para impulsar el ecoturismo en Iberá.

Condiciones únicas en Iberá
El Parque Iberá, con 1,3 millones de hectáreas, reúne las mejores condiciones para la reintroducción:
- Abundancia de presas naturales.
- Hábitat apto y protegido.
- Apoyo social de la comunidad correntina.
Un estudio del CONICET determinó que existen unas 650.000 hectáreas dentro de Iberá donde los yaguaretés podrían vivir con abundante alimento y mínimo contacto con humanos o ganado.
Estado de conservación
El yaguareté fue declarado Monumento Natural Nacional en 2001 y también en provincias como Salta, Jujuy, Misiones y Chaco. Sin embargo, su población en Argentina sigue siendo crítica:
- En 2018 se estimaban entre 200 y 250 individuos en todo el país.
- Actualmente sobreviven tres poblaciones aisladas en las Yungas, el Chaco y la Selva Paranaense, todas en riesgo de desaparecer en las próximas décadas.
Importancia del proyecto Iberá
La reintroducción en Corrientes es considerada uno de los proyectos más ambiciosos de conservación en América Latina. Después de tres décadas de trabajo, Iberá alberga grandes poblaciones de herbívoros que necesitan el rol regulador de un gran depredador.
La Fundación Rewilding subraya que no se trata solo de traer de vuelta una especie, sino de restaurar roles ecológicos y demostrar que la convivencia con la vida silvestre es posible.
El nacimiento del yaguareté número 50 en libertad simboliza un hito histórico para la conservación en Argentina. Iberá se consolida como un santuario capaz de recuperar una especie emblemática y, al mismo tiempo, como un modelo de restauración ecológica que podría inspirar proyectos similares en toda América Latina.



