Un estudio internacional con participación del CONICET revela nuevas claves sobre la evolución de las plantas terrestres

Un equipo científico internacional, con participación del investigador argentino Javier Moreno (CONICET), logró secuenciar y analizar 123 genomas de briófitas, el segundo grupo más numeroso de plantas terrestres después de las vasculares.

Publicado en Nature Genetics, el estudio constituye el relevamiento genómico más amplio de este grupo y abre nuevas puertas para entender cómo estas plantas sobrevivieron y prosperaron durante más de 500 millones de años.

Briófitas: pequeñas, simples y esenciales

Aunque suelen pasar desapercibidas por su tamaño reducido y estructura simple, las briófitas son piezas clave en los ecosistemas terrestres.

Existen más de 20.000 especies en todo el mundo, capaces de colonizar ambientes extremos y de desempeñar funciones ecológicas fundamentales, como la retención de agua, la formación de suelos y la captura de carbono.

plantas terrestres
Musgos, hepáticas y antocerotes colonizan desde desiertos hasta regiones polares

Diversidad genética inesperada

Las briófitas poseen más familias de genes que las plantas vasculares, incluyendo genes únicos y adquiridos por transferencia horizontal.

El estudio reveló que las briófitas cuentan con un arsenal genético altamente innovador, con familias de genes más diversas que las de las plantas vasculares.

Muchos de estos genes parecen haber surgido recientemente o haber sido adquiridos desde microorganismos, lo que les habría otorgado ventajas adaptativas frente a cambios ambientales.

“Ese repertorio les permitió establecerse en ambientes extremos y mantenerse como protagonistas de la biodiversidad terrestre”, explicó Moreno, investigador del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL; CONICET-UNL).

Aplicaciones biotecnológicas y desafíos ambientales

Los genomas de briófitas ofrecen pistas para enfrentar el estrés climático y mejorar cultivos.

Los resultados no solo permiten reconstruir la historia evolutiva de las plantas, sino que también ofrecen recursos genéticos valiosos para investigar tolerancia al estrés, defensa frente a patógenos y producción de metabolitos útiles.

Este conocimiento puede ser aplicado en biotecnología agrícola, restauración ecológica y adaptación al cambio climático.

Evolución vegetal: de las algas verdes a las angiospermas

Las briófitas fueron las primeras plantas terrestres, precursoras de helechos, coníferas y plantas con flor.

La evolución de las plantas terrestres comenzó hace más de 500 millones de años, cuando algas verdes colonizaron la tierra.

Las briófitas fueron las primeras en adaptarse, desarrollando estructuras como la cutícula para evitar la deshidratación y esporas protegidas para dispersarse.

Luego surgieron las pteridofitas con tejido vascular, las plantas con semillas y finalmente las angiospermas, que hoy dominan el planeta.

Ciencia colaborativa para entender la vida en la Tierra

Más de 30 instituciones de Asia, Europa, América y Oceanía participaron del estudio.

“Ningún país podría haber reunido por sí solo la diversidad de muestras y capacidades técnicas necesarias”, destacó Moreno. “Este trabajo demuestra el poder de la colaboración internacional para abordar preguntas fundamentales sobre los sistemas biológicos”.

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