La abundancia de sargazo —una macroalga parda invasora que ha proliferado por más de diez años en las costas del Atlántico tropical— están modificando las condiciones ambientales y perjudicando a especies marinas en las lagunas y arrecifes del Caribe en México.
No obstante, científicos de la zona están desarrollando proyectos con el fin de convertir su presencia en un recurso valioso que ayude a disminuir la contaminación.
Una investigación difundida en Science of the Total Environment analizó los niveles de exposición al sargazo durante el período 2015-2021. Dicho estudio determinó que la masiva llegada de esta especie marina ocasiona hipoxia —déficit de oxígeno— y «deteriora la calidad del agua en zonas costeras».
Los autores advierten que «las llegadas de abundancia de sargazo amenazan la estabilidad del ecosistema«.
Esta presencia masiva genera un efecto ambiental adverso, ya que las macroalgas impiden el paso de la luz, causan modificaciones químicas en el agua y dañan la flora y fauna marinas. Además, acarrea secuelas socioeconómicas, como el descenso del turismo, la paralización de los mercados de bienes raíces y los altos costos asociados a su remoción.
Diego Lizcano, biólogo de la Universidad de Los Andes (Bogotá) y uno de los autores del trabajo, detalló a SciDev.Net que, cuando el sargazo inicia su proceso de descomposición, «reduce la calidad del agua y perjudica a los corales, así como a la totalidad de la vida marina«. Fue enfático al afirmar: «Donde se acumula sargazo, el oxígeno disminuye».
«A partir de 2021, la problemática de la abundancia de sargazo ha empeorado y es muy probable que continúe agravándose. No existe una solución sencilla para este asunto», indicó. «Los esfuerzos por limpiarlo de las playas resultan ineficaces, dado que al día siguiente la situación es idéntica a la del día previo», lamentó.

De acuerdo con el Sargassum Watch System, operado por la Universidad del Sur de Florida, durante el año 2025 se registró una acumulación superior a 31 millones de toneladas métricas de abundancia de sargazo en el océano Atlántico.
Los científicos afirman que este fenómeno se vincula directamente con el cambio climático, debido al incremento de nutrientes en el agua, el ascenso de la temperatura y las alteraciones en los patrones climatológicos.
En opinión de Lizcano, las enormes masas de sargazo están afectando gravemente a la región. «Esto ha provocado que los visitantes eviten las playas del Caribe mexicano, lo que genera serias dificultades económicas, ya que numerosas communities y ciudades dependen del turismo. La gente rehúsa bañarse en esas playas», comentó.
De una crisis a una oportunidad
Durante años, diversos equipos de investigación en la región han estado desarrollando iniciativas para procesar el sargazo y utilizar su biomasa en la manufactura de bioplásticos, fertilizantes, productos cosméticos y biocombustibles.
«Sería posible transitar de una crisis a una industria establecida», declaró a SciDev.Net Iván Ehcatl López González, ingeniero en Biociencias de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (México). López González es coautor del estudio La invasión de sargazo: de un problema ambiental a un área de oportunidad, en el cual se destaca la producción potencial de biocombustibles (como bioetanol, biogás y biodiésel) derivados del sargazo, además de otros productos y materiales.
De acuerdo con López González, «ha sido posible conseguir cosméticos, fármacos, bioplásticos, materiales de construcción y papel«. Aseguró que «el abanico de productos disponibles que se pueden obtener del sargazo es muy extenso, dependiendo de cómo se utilice la biomasa y del progreso de la tecnología y las investigaciones«.
No obstante, se mostró prudente respecto a los biocombustibles, aclarando que, aunque «se lograron buenos rendimientos«, desde el punto de vista de la viabilidad económica, «posiblemente sea más redituable obtener productos con mayor salida comercial, como los cosméticos«.
«El ámbito energético del sargazo posee potencial, pero necesita una investigación considerable y todavía no existen plantas o biorrefinerías establecidas», afirmó.
El ingeniero detalló que, en contraste con otras biomasas, «la ventaja radica en que no compite con recursos alimentarios ni precisa terrenos agrícolas, puesto que flota masivamente y está disponible durante casi todo el año».
De cualquier manera, subrayó que todavía persisten numerosas dificultades para la producción de biocombustibles, debido a su elevado contenido salino, la presencia de cantidades importantes de metales pesados y otros compuestos que dificultan el procesamiento del sargazo.
Según Lizcano, «resulta muy positivo que el sargazo pueda ser utilizado en actividades económicas» tales como biocombustibles, cosméticos y bioplásticos, dado que esto «podría ayudar a atenuar el ciclo del calentamiento global«.
Los retos que presenta el sargazo
La bióloga argentina Paula Raffo, experta en algas pardas e investigadora del Conicet en el Centro para el Estudio de Sistemas Marinos, estuvo de acuerdo en el potencial que ofrece el sargazo para la creación de biomateriales.
Raffo, quien no formó parte del estudio, comentó a SciDev.Net que «representa una alternativa interesante para la fabricación de papel, cartones y plásticos de un solo uso«. En lo referente a los biocombustibles, señaló que todavía se requiere más investigación y el desarrollo de tecnologías adecuadas.
«El abanico de productos disponibles que se pueden obtener del sargazo es muy extenso, dependiendo de cómo se utilice la biomasa y del progreso de la tecnología y las investigaciones». — Iván Ehcatl López González, ingeniero en Biociencias por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México.
«En lo que respecta a los plásticos, que son la causa primordial de contaminación oceánica, podría constituir un buen sustituto, y existe biomasa suficiente», indicó. «Si bien el sargazo es una especie invasora, ofrece alternativas de utilización y es una opción amigable para reemplazar ciertas fuentes contaminantes. Aunque es complicado estimar la cantidad de algas, mediante imágenes satelitales sería posible cartografiar y realizar cálculos de la superficie de biomasa disponible», sostuvo.
La ausencia de normativas que regulen la recolección, el transporte, la explotación y los modelos de negocio representa igualmente un desafío.
Abundancia de sargazo: de la agricultura a las energías limpias
Investigaciones adicionales están explorando el potencial del sargazo para ser usado como insumo en la agricultura y la energía. Un artículo difundido en Phycology señaló que los extractos de esta macroalga tienen la capacidad de optimizar la germinación y el desarrollo de cultivos como el maíz, el tomate y los pimientos, gracias al enriquecimiento del suelo con nutrientes naturales.
Simultáneamente, científicos en México están trabajando en la fabricación de supercondensadores (dispositivos que pueden almacenar energía de manera rápida y eficiente, cada vez más usados en aparatos electrónicos portátiles y sistemas de energía renovable).
Para ello, emplean la abundancia de sargazo como materia prima, buscando transformar esta plaga marina en una alternativa sostenible, con la meta de «convertir residuos marinos en un material funcional», de acuerdo con lo expresado en su estudio publicado en el Journal of Materials Science.
A pesar de esto, todavía existen numerosos retos: la fluctuación en la cantidad de biomasa disponible y la necesidad de optimizar el rendimiento. A esto se añaden los obstáculos logísticos y la carencia de marcos regulatorios que permitan su aprovechamiento sostenible.
Fuente: Agustín Gulman/SciDev.Net



