Los últimos 11 guacamayos azules que viven en libertad en Brasil fueron diagnosticados con circovirus, una enfermedad viral incurable y potencialmente letal.
El brote representa un golpe crítico para la conservación de esta especie emblemática, mundialmente reconocida como protagonista de la película «Río».
Las autoridades brasileñas confirmaron que todos los ejemplares silvestres de guacamayo de Spix (Cyanopsitta spixii) dieron positivo de la enfermedad.
El pronóstico se confirmó luego de que las aves fueran recapturadas este noviembre en el estado de Bahía, al noreste del país.

Una enfermedad devastadora sin cura
El Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio) informó que el circovirus afecta el pico y las plumas de las aves.
«La enfermedad no tiene cura y en la mayoría de los casos mata al ave», advirtió el organismo.
Aunque el virus no representa riesgo para los humanos, pero resulta especialmente devastador para los psitácidos.
De los cerca de 20 guacamayos liberados desde 2020, solo 11 permanecen vivos en libertad.
Además de los ejemplares silvestres, otros 21 guacamayos en cautiverio en un centro de cría en Bahía también dieron positivo al virus.
El resto de la población mundial, estimada en unos 90 individuos, se encuentra mayoritariamente en cautiverio.
Problemas de bioseguridad en el centro de cría
El ICMBio impuso una multa de R$ 1,8 millones (USD 336.000) al centro de cría BlueSky por incumplimiento de medidas de bioseguridad. Los inspectores encontraron:
- Comederos extremadamente sucios y llenos de heces
- Empleados manipulando aves sin equipos de protección adecuados
- Recintos sin limpieza diaria
Cláudia Sacramento, analista ambiental citada por Folha de S.Paulo, describió la situación como «muy grave«. Las autoridades continúan investigando el origen del brote viral.

El conflicto internacional por la venta no autorizada de guacamayos azules
El gobierno brasileño puso fin en 2024 a su colaboración con la Asociación Alemana para la Conservación de Loros Amenazados (ACTP).
Esta organización controla el 75% de los guacamayos de Spix registrados en el mundo.
La ruptura ocurrió después de que la ACTP vendiera 26 aves a un zoológico privado en India sin autorización.
El hecho generó preocupación sobre las lagunas legales que permiten la comercialización de ejemplares criados en cautiverio.
El biólogo sudafricano Cromwell Purchase, responsable del criadero BlueSky, abandonó Brasil tras el escándalo.
Según Folha de S.Paulo, alegó que las autoridades estaban dispuestas a «sacrificar las ararinhas» para cerrar el proyecto.
Perspectivas inciertas para el guacamayo azul
El programa de reintroducción comenzó en 2020 con aves traídas desde Alemania, buscando revertir la extinción en la naturaleza del guacamayo de Spix.
La especie es endémica de la caatinga brasileña y desapareció de su hábitat por la degradación ambiental y la demanda de coleccionistas privados.
BlueSky informó que ha reforzado las medidas sanitarias, aislado a las aves sanas y construido barreras para evitar el contacto entre ejemplares silvestres y cautivos.
A pesar de la amenaza, los responsables del centro aseguraron que los guacamayos afectados mantienen su vitalidad y capacidad de vuelo.
Continúan alimentándose adecuadamente, lo que ofrece un margen de esperanza en medio de la crisis sanitaria.



