Rellenos sanitarios vs. basurales a cielo abierto: dos caras de la gestión de residuos en Argentina

En el último año, la Argentina generó alrededor de 25 millones de toneladas de residuos industriales, pero solo el 4 % fue gestionado por tratadores habilitados y derivado a procesos de valorización, tratamiento o disposición final segura. El resto, más del 90 %, terminó en basurales a cielo abierto o en circuitos informales, reflejando una crisis estructural en la política ambiental del país.

Basurales a cielo abierto: focos de riesgo sanitario y ambiental

De acuerdo con datos de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación y del COFEMA, existen entre 5.000 y 5.400 basurales a cielo abierto en todo el territorio. En estos sitios, los desechos se mezclan, se queman y se filtran hacia el suelo, las napas y el aire sin ningún tipo de contención.

Estos espacios constituyen focos de contaminación que afectan directamente a millones de personas. Según especialistas, representan uno de los problemas más graves de la política ambiental argentina.

La Cámara Argentina de Tratadores y Transportistas de Residuos Industriales y Especiales (CATRIES) advierte que estos sitios son un retroceso ambiental y un riesgo directo para la salud de las comunidades cercanas. La última medición, realizada en 2025, confirmó que apenas el 4,07 % de los residuos industriales recibió tratamiento adecuado, mientras que el resto se acumuló en espacios informales.

Una problemática que crece sin control

La ausencia de prácticas formales de gestión por parte de miles de empresas y del propio Estado alimenta el avance de los basurales. Allí se arroja basura sin separación ni tratamiento, mezclando residuos domiciliarios, voluminosos, industriales e incluso peligrosos.

Las consecuencias son graves:

  • Lixiviados tóxicos que contaminan suelo y agua.
  • Emisiones de metano que contribuyen al cambio climático.
  • Quemas a cielo abierto que liberan dioxinas y furanos, altamente nocivos para la salud.

La expansión es evidente:

  • Santa Fe: cerca de 400 basurales informales.
  • NOA: más de 600 en Jujuy, Salta y Santiago del Estero.
  • Tucumán: críticos en el área metropolitana de San Miguel, con más de 1.600 toneladas diarias sin condiciones sanitarias.
  • Entre Ríos: Concordia figura como punto crítico por volumen y cercanía urbana.
  • Buenos Aires: casos emblemáticos como el basural de Luján (cerrado en 2021) y vertidos clandestinos en José León Suárez.
basurales a cielo abierto
Relleno Sanitario Ricardone en Santa Fe.

Rellenos sanitarios: una alternativa segura

En contraste, los rellenos sanitarios representan una disposición final segura y controlada. En Argentina operan alrededor de 70 rellenos habilitados, concentrados en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.

Estas instalaciones cuentan con:

  • Diseño técnico e impermeabilización de celdas.
  • Sistemas de captación y tratamiento de lixiviados.
  • Monitoreo de napas y control ambiental permanente.

“La celda de un relleno sanitario es un compartimiento cubierto con una membrana que impide el contacto directo del residuo con el suelo. También tiene un sistema de recolección de lixiviados para su tratamiento. Todo el predio opera bajo normas ambientales, con monitoreo diario y fiscalización constante”, explica Claudia Kalinec, presidenta de CATRIES.

El desafío: un cambio de paradigma

La brecha entre los más de 5.000 basurales informales y los 70 rellenos habilitados evidencia la urgencia de avanzar hacia un sistema integral de gestión de residuos.

El país enfrenta un doble desafío:

  1. Reducir la generación de residuos en origen.
  2. Impulsar una transición hacia modelos de gestión integral, con separación, reciclaje, valorización y rellenos sanitarios operados correctamente.

“Gestionar bien los residuos no es un lujo, es una condición básica para proteger la salud y el ambiente”, concluye Kalinec.

La Argentina necesita un cambio de paradigma en la gestión de residuos. Los basurales a cielo abierto son la cara más crítica de un sistema que aún no logra garantizar seguridad ambiental ni sanitaria. Los rellenos sanitarios muestran que existen soluciones técnicas y experiencias exitosas, pero la clave está en replicarlas a escala nacional con decisión política sostenida.

Matías Reynoso
Matías Reynoso
Periodista desde 2019 con experiencia en temas de actualidad, relacionados con la temática ambiental donde prevalece el trabajo y el esfuerzo informar sobre la importancia de cuidar el planeta.

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