España ha hecho historia con el primer nacimiento de un tapir malayo (Tapirus indicus) en el país, un acontecimiento que renueva las esperanzas para una de las especies más amenazadas del sudeste asiático.
El hecho se produjo en el Bioparc de Fuengirola, un zoológico malagueño dedicado íntegramente a la conservación de especies tropicales y selváticas de Asia, África y el Indo-Pacífico.
Una especie en peligro crítico
El tapir malayo es un mamífero en peligro de extinción, cuya población en libertad no supera los 2.500 individuos en todo el mundo. Su distribución se concentra en la península Malaca, algunas zonas de Malasia y la isla de Sumatra (Indonesia), aunque en gran parte de su área histórica ya se ha extinguido.
Pertenece a la familia Tapiridae, emparentada con los caballos y rinocerontes actuales. Se trata de herbívoros primitivos que cumplen un rol clave en los ecosistemas selváticos al dispersar semillas y mantener el equilibrio de la vegetación.
El nacimiento tras dos décadas de trabajo
La cría, que pesó alrededor de 10 kilos, es fruto del emparejamiento de Rawa y Mekong, dos ejemplares integrados en el Programa de Especies en Peligro de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA).
El proceso no fue sencillo: la compatibilidad entre los adultos presentó dificultades durante años. La llegada de Mekong desde Suecia en 2023 fue decisiva para concretar este paso histórico. Tras un seguimiento intensivo y una gestación de 13 meses, el nacimiento se produjo bajo estricta vigilancia presencial y mediante cámaras, con controles semanales y ecografías.

Conservación y protección internacional
La supervivencia del tapir malayo depende de la preservación de parques como el Bioparc y de áreas naturales protegidas en su hábitat original. El gobierno de Malasia ha realizado esfuerzos significativos para evitar la comercialización ilegal del animal y frenar la pérdida de hábitat.
Este nacimiento marca un avance fundamental tras años de investigación y planificación, y refleja el compromiso de los profesionales del parque junto a expertos internacionales.
“Llevábamos muchos años intentándolo y por fin ha sido posible. Estamos contentísimos, es increíble”, celebró Javier Vicent, responsable del equipo del Bioparc de Fuengirola.
Bienestar y seguimiento de la cría
El parque ha reforzado las acciones para garantizar el bienestar del recién nacido:
- Cámaras de vigilancia controlan en tiempo real la evolución de la cría y su madre las 24 horas.
- Se realizarán controles periódicos de salud, monitoreando peso y comportamiento.
- Se impulsan programas de sensibilización para visitantes, destacando la situación del tapir malayo y otras especies amenazadas.
El equipo veterinario prevé que, cuando el ejemplar esté preparado, será enviado a otro zoológico europeo para garantizar la diversidad genética de la especie.
Un símbolo de esperanza para la biodiversidad
El nacimiento del tapir malayo en España es más que un logro zoológico: es un símbolo de esperanza para la conservación global.
En un contexto de crisis ambiental y pérdida acelerada de especies, este acontecimiento demuestra que la cooperación internacional, la ciencia y la perseverancia pueden revertir tendencias negativas.
El Bioparc de Fuengirola se ha convertido en referente de conservación con este nacimiento histórico. Tras más de 20 años de esfuerzos, España aporta un paso decisivo en la protección del tapir malayo, recordando que cada acción cuenta para preservar la biodiversidad del planeta.



