Diego Agustín Cabanas, nacido en Comodoro Rivadavia y residente en Rada Tilly, se define como patagónico y fotógrafo de naturaleza desde hace casi veinte años. Tras combinar durante largo tiempo la fotografía con trabajos en el ámbito privado, decidió dedicarse de lleno a la producción audiovisual vinculada a la naturaleza y la conservación.
Su trayectoria incluye el registro de la presencia creciente de la ballena sei en el Golfo San Jorge, trabajo que derivó en su participación en un documental de Jumara Films con colaboración de National Geographic. En esta ocasión, sin embargo, su viaje lo llevó tierra adentro, al Parque Patagonia.
La estepa como safari
En esta visita, Diego buscó retratar la estepa desde una mirada creativa: “Atardeceres naranjas como de sabana, grandes animales moviéndose en libertad, escenas que te obligan a cambiar el ritmo”, relató.
La experiencia le permitió observar la región como un safari patagónico, con guanacos desplazándose al atardecer, colores intensos y un silencio interrumpido solo por el viento. El recorrido incluyó sitios emblemáticos como la Cueva de las Manos, donde una pintura rupestre difícil de ver le pareció un saludo de bienvenida. Desde los miradores cercanos, también pudo observar cóndores andinos planeando sobre el cañadón.

Conservación y encuentros únicos
Más allá de las imágenes, el viaje estuvo marcado por el contacto con la naturaleza y proyectos de conservación. Diego participó en actividades de monitoreo de fauna, recorrió juncales donde se trabaja en la reintroducción del coipo y logró su primer encuentro con el chinchillón anaranjado, especie endémica muy buscada por fotógrafos de naturaleza.
Uno de los momentos más intensos fue el avistaje de pumas. Mirta, una hembra monitoreada por el equipo de Conservación del Parque Patagonia, apareció cerca del alojamiento. Más tarde, en el Cañadón del Río Pinturas, un macho adulto observó al grupo desde una formación rocosa. “Fue el mejor encuentro del viaje”, recordó.
La experiencia se completó con escenas más silenciosas: choiques alimentándose al atardecer, la inmensidad del cañadón y juegos de luz pensados desde una mirada artística más que documental.

Importancia del Parque Patagonia
El Parque Nacional Patagonia es crucial para la conservación de la biodiversidad y la naturaleza:
- Conservación y biodiversidad: proyectos de restauración de ecosistemas, reintroducción de especies nativas y eliminación de invasoras.
- Fauna: hogar de guanacos, pumas, ñandúes y el emblemático macá tobiano.
- Paisajes: mesetas, lagos, ríos, montañas y estepas con formaciones geológicas coloridas y humedales valiosos.
- Paleontología: riqueza fósil que aporta información sobre la evolución de la vida en la Tierra.
- Turismo sostenible: promueve un turismo respetuoso, conectando a las personas con la naturaleza en un entorno remoto.
Cómo llegar
El parque tiene varios accesos en Chile:
- Desde Coyhaique (Carretera Austral): tomar la ruta hacia el sur, desviarse hacia la entrada Baker y continuar hasta el Valle Chacabuco.
- Desde Cochrane: para el sector Tamango, recorrer 4,3 km al noroeste desde la plaza principal.
- Desde Chile Chico: tomar la ruta X-753 hacia el Lago Jeinimeni (65 km) para acceder al sector Jeinimeni.
Consideraciones
- Es una zona remota, por lo que se recomienda planificar el viaje con antelación.
- La mejor época para visitar es de octubre/noviembre a abril, con días más largos y clima más cálido.
Una experiencia única
Diego volvió con fotos, videos y una certeza reforzada: “Toda esta riqueza la tenemos dentro del país. Fauna, flora, paisaje e historia, todo en un solo lugar. Conocerlo también es una forma de cuidarlo”.
El Parque Patagonia se consolida como un espacio único donde la fotografía, la conservación y la experiencia de safari se encuentran en el corazón de la estepa patagónica.



