Una parte clave del bosque nativo de Córdoba enfrenta una crisis sin precedentes: se trata de espinal, una ecorregión que atraviesa el centro del país.
Recientemente, investigadores de la Fundación Ambiente Argentino alertaron que apenas el 0,1% de la superficie original del espinal sobrevive en Córdoba, arrinconado entre monocultivos y rutas.
En particular, su modesta supervivencia se explica únicamente gracias a la Estancia Yucat, ubicada en las afueras de Tío Pujio.
Este espacio representa el último relicto homogéneo del ecosistema del espinal en Córdoba.
Con más de 600 hectáreas de bosque nativo, este territorio mantiene su estructura, biodiversidad y ciclos ecológicos intactos y es clave para preservar la ecorregión en la provincia.
El espinal también abarca el centro de la provincia de Corrientes y norte de Entre Ríos, el centro de Santa Fe, buena parte de San Luis y finaliza en La Pampa. Sin embargo, es en Córdoba donde se encuentra más amenazado por el avance agroindustrial.

Las claves del espinal en Córdoba, una zona única
El espinal de Córdoba no es solo un bosque. Tal como señala la bióloga Tamara Maggione, este constituye un «ecotono», es decir, una zona de encuentro entre la Pampa Húmeda y el Bosque Chaqueño.
«En este territorio de transición conviven especies típicas de ambientes áridos, pastizales abiertos y bosques más cerrados», detallan desde Ambiente Argentino.
La biodiversidad única del espinal de Córdoba incluye flora como:
- Chañares;
- espinillos;
- tuscas;
- quebrachos;
- algarrobos;
- pastos;
- herbáceas, y;
- arbustos
Todas estas especies sostienen una biodiversidad única en la provincia
Además, este ecosistema funciona como puente natural, refugio y corredor biológico donde aves, mamíferos, insectos y reptiles encuentran alimento y hábitat.
Las funciones vitales del espinal para las personas
El espinal cordobés cumple funciones ecológicas esenciales. Siguiendo el concepto de Contribuciones de la Naturaleza a las Personas propuesto por la investigadora cordobesa Sandra Díaz, el espinal aporta:
- Regulación climática: los árboles y el suelo almacenan carbono y regulan la temperatura local
- Protección del suelo y agua: las raíces evitan la erosión y recargan acuíferos
- Albergue de polinizadores: sostiene redes ecológicas clave para la producción de alimentos
- Provisión de recursos: alimentos, fibras y maderas locales como el algarrobo
- Espacios de recreación: lugar de pertenencia y conexión para las comunidades
«Cuando desaparecen estos ecosistemas, no solo desaparecen las especies, desaparecen también estas funciones vitales que sostienen nuestra vida cotidiana», expresaron los integrantes de la Fundación.

El desafío de Yucat ante la desaparición del espinal en Córdoba
Desde hace más de 100 años, estas tierras están bajo el resguardo de la Orden de la Merced, una institución religiosa que protegió este territorio de las presiones que arrasaron todo a su alrededor.
Sin embargo, el bosque nativo ahora enfrenta amenazas silenciosas. Por ejemplo, la invasión de especies exóticas como el árbol de mora, el siempre verde y la acacia negra avanza sobre sus bordes y altera la dinámica natural.
Por ello, el proyecto de restauración de Estancia Yucat busca remover las especies exóticas que alteran la dinámica del espinal, permitiendo que la naturaleza retome el protagonismo con sus propias semillas y aliadas aladas.
«Nuestra misión y desafío es conservar este parche de espinal que aún permanece intacto en Córdoba, restaurar sus sectores invadidos y frenar la colonización de especies exóticas invasoras antes de que sea tarde», sostuvieron los expertos.
Por ello, Maggione asevera que Yucat es «un espacio clave para el futuro del espinal, una oportunidad única para demostrar que, con acciones concretas, es posible frenar el colapso de los ecosistemas«.



