La defensa de los glaciares volvió a ocupar el centro de la agenda ambiental en Argentina con una jornada plurinacional que se replicó en distintas provincias.
Organizaciones socioambientales, comunidades indígenas, sindicatos, estudiantes y colectivos científicos salieron a las calles para advertir sobre los riesgos que enfrentan las reservas estratégicas de agua dulce frente al avance de proyectos extractivos y los efectos del cambio climático.
Mendoza, epicentro de la protesta
La concentración más numerosa se registró en Mendoza, donde miles de personas marcharon por el centro de la capital provincial y en distintos puntos del territorio. Las consignas exigieron:
- Cumplimiento efectivo de la Ley Nacional de Glaciares.
- Fortalecimiento de los controles ambientales.
- Freno a iniciativas mineras en zonas periglaciares.
La movilización se desarrolló en un clima de alta tensión política y social, marcado por el prolongado conflicto en torno al modelo de desarrollo productivo de la provincia.
Diversidad de actores presentes
La convocatoria reunió a:
- Productores rurales, preocupados por el acceso al agua.
- Jóvenes universitarios y docentes.
- Profesionales de la salud.
- Representantes de pueblos originarios.
La consigna central fue clara: “sin glaciares no hay agua”, vinculando la protección de los ecosistemas de montaña con el futuro del empleo, la calidad de vida y la seguridad hídrica.

Represión y detenciones
El gobierno provincial desplegó un operativo de seguridad que derivó en represión directa contra los manifestantes:
- Uso de fuerza policial para dispersar la movilización.
- Golpes y detenciones.
- Traslado de varias personas a un edificio del Ministerio de Turismo, utilizado como centro de detención transitorio.
Entre los detenidos se encontraban Nahuel Rodríguez, Hueique Rodríguez, Walther Rodríguez, Pablo Pérez, Nahuel Basualdo, Mauricio Abate, Federico Echeverría, Leandro Ruiz y Mario Lara. Organizaciones ambientales y de derechos humanos exigieron su liberación inmediata y cuestionaron la legalidad del procedimiento.
Alertas jurídicas y derechos vulnerados
El uso de una dependencia estatal para alojar personas privadas de libertad fuera de los circuitos habituales encendió alarmas entre especialistas en derecho público y constitucional.
Se advirtió sobre posibles vulneraciones de garantías básicas, como el derecho a la protesta y el debido proceso.
Contexto climático y social
La jornada reflejó el crecimiento sostenido de la movilización territorial en torno a la agenda climática. Para los jóvenes, la defensa de los glaciares está directamente ligada al acceso futuro al agua y a la resiliencia frente a fenómenos extremos como:
- Sequías prolongadas.
- Incendios forestales.
- Eventos climáticos extremos.
Los glaciares y ecosistemas de alta montaña son percibidos como estratégicos para enfrentar los impactos del calentamiento global.
Consecuencias políticas
Tras los hechos en Mendoza, organismos de derechos humanos y colectivos ambientales anunciaron que impulsarán presentaciones judiciales y pedidos de informes para esclarecer responsabilidades políticas y administrativas por el operativo represivo y el uso de edificios públicos como espacios de detención.
La jornada dejó una postal de alto impacto político:
- Una ciudadanía movilizada en defensa de los bienes comunes.
- Un conflicto abierto entre sectores sociales y el gobierno provincial en torno al modelo extractivo y los límites del accionar estatal frente a la protesta social.
La jornada plurinacional por los glaciares expuso la tensión entre la protección ambiental y los intereses extractivos, mostrando que la defensa del agua y de los ecosistemas de montaña se ha convertido en una bandera central de la movilización social en Argentina.



