El 4 de febrero de 2026 comenzó en los Tribunales Federales de Rosario un juicio considerado histórico: se investiga el delito de contaminación por fumigación con agrotóxicos en la localidad bonaerense de Pergamino.
El caso, que cuenta con alrededor de 100 testigos, tiene en el banquillo a cinco productores agropecuarios y dos ex funcionarios públicos, acusados de omitir controles obligatorios. Uno de ellos enfrenta además cargos por amenazas.
El proceso está a cargo del Tribunal Oral Federal N° 2, integrado por los jueces Román Lanzón, Elena Dilario y Eduardo Rodrigues Da Cruz.
La voz de las víctimas
Una de las caras más visibles de la causa es Sabrina Ortiz, querellante y denunciante desde 2011, cuando perdió un embarazo de casi seis meses. Ortiz asegura haber sufrido junto a sus hijos los efectos de la intoxicación y, tras años de lucha, logró que la Justicia escuche sus denuncias.
En la primera audiencia, realizada el miércoles 4, se presentaron los alegatos de apertura y la indagatoria de los imputados. Seis de ellos estuvieron presentes y uno participó de manera virtual.
La acusación fiscal
El fiscal Federico Reynares Solari, del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos, expuso que las fumigaciones no pueden considerarse actividades privadas protegidas por la Constitución, ya que sus efectos trascienden los límites de los campos:
- Contaminación de aire, agua y suelo.
- Muerte de animales.
- Graves problemas de salud en la población, desde afecciones respiratorias hasta enfermedades terminales.
Reynares Solari habló de “daños en la existencia” y subrayó que la ciencia respalda las denuncias. Según la acusación, los plaguicidas utilizados violan las normas de protección ambiental y generan consecuencias penales.

Argumentos de la defensa
Las defensas plantearon que los hechos no son de competencia federal, que los químicos representan un costo para los productores y que las parcelas eran pequeñas, por lo que no habría dolo.
La querella, en cambio, sostuvo que las imputaciones incluyen figuras de autor, coautor y partícipes, y que se respaldan en la ley de residuos peligrosos. “Los agrotóxicos son veneno, enferman a las poblaciones. Los cuerpos de las personas afectadas hablan por sí mismos”, remarcaron.
Acompañamiento social y ambiental
La jornada contó con el apoyo de familiares, organizaciones ambientales y referentes sociales:
- Pablo Riveros, de Semilla del Sur y funcionario del Ministerio de Ambiente de Córdoba, destacó que el juicio puede sentar un precedente clave para ordenar la actividad productiva.
- Integrantes de la multisectorial Paren de Fumigarnos de Santa Fe acompañaron a las víctimas. Carlos Manessi señaló que se trata del primer juicio a nivel federal por fumigaciones, lo que lo convierte en un hito judicial frente al poder del agronegocio y las corporaciones.
Un juicio al modelo productivo
Para los militantes ambientales, este proceso no solo juzga a productores y funcionarios, sino también a un modelo de producción basado en químicos, responsable de daños ambientales y humanos.
El juicio continuará con nuevas audiencias:
- 5 de febrero.
- 12 de febrero.
- 24 de febrero.
- 25 de febrero, todas desde las 9 de la mañana.
El juicio por fumigaciones en Pergamino marca un precedente histórico en la Justicia federal argentina, visibilizando el impacto de los agrotóxicos en la salud y el ambiente, y abriendo un debate sobre los límites del modelo agroindustrial.



