Un equipo internacional de paleontólogos identificó una nueva especie de minidinosaurio en el norte de España tras años de exhaustivo análisis.
Se trata del Foskeia pelendonum, un diminuto herbívoro del tamaño de un pollo que habitó la Tierra hace unos 125 millones de años.
Lo particular de estos ejemplares es que presentan características que obligan a replantear las teorías evolutivas.
Es que se trató de un hallazgo excepcional por el tamaño inusualmente pequeño de los fósiles, lo que convierte a esta especie en verdaderos minidinosaurios.
Los restos pertenecen al menos a cinco individuos diferentes, según reveló la investigación liderada por el paleontólogo Paul-Emile Dieudonné, formado en la Universidad Nacional de Río Negro en Argentina.

Un minidinosaurio que puede cambiar la historia evolutiva
Este minidinosaurio medía entre 25 y 30 centímetros de altura, y se cuenta entre los más pequeños hallados en el mundo.
«Creo que podemos afirmar con seguridad que probablemente se encuentra entre los más pequeños, si no el más pequeño, del continente europeo», declaró Koen Stein a la BBC, paleontólogo de la Universidad Libre de Bruselas y coautor del estudio.
El Foskeia pertenece a los ornitópodos, un grupo extinto de dinosaurios herbívoros. Específicamente, es el rabdodomorfo más antiguo conocido dentro de este grupo.
Según los especialistas, el hallazgo tiene implicaciones importantes para comprender la evolución de los ornitópodos.
«La miniaturización no implicó simplicidad evolutiva«, declaró en este sentido Marcos Becerra, coautor del estudio de la Universidad Nacional de Córdoba.
En realidad, se trata de «otro ejemplo de los experimentos que realizó la evolución«.

¿Minidinosaurios o crías? Qué dice el estudio
Aunque en un principio el diminuto tamaño de los fósiles inicialmente sugirió que podrían ser crías o juveniles, el análisis reveló lo contrario: efectivamente se trataba de minidinosaurios.
En particular, al menos uno de ellos era adulto. «De jóvenes, probablemente caminaban a cuatro patas, mientras que de adultos se volvían más bípedos», explicó Stein.
Los rabdodomorfos eran «probablemente muy pequeños desde el principio, lo que les habría permitido escapar de los depredadores«, señaló Dieudonné sobre esta fascinante nueva especie de minidinosaurio.
«Un tamaño pequeño no es compatible con correr largas distancias, sino más bien con buscar un escondite rápidamente«, añadió.
Un cráneo revolucionario
A pesar de su tamaño, este minidinosaurio presentaba un cráneo inesperadamente evolucionado.
«Su anatomía es extraña precisamente de una manera que obliga a replantear los árboles evolutivos«, afirmó la paleontóloga Penélope Cruzado-Caballero, de la Universidad de La Laguna.
El descubrimiento de elementos craneales permitió la identificación formal de la especie.
«En los seres vivos, la parte del cuerpo que nos proporciona más información es el cráneo«, explicó Dieudonné. «Nos informa sobre el proceso de masticación, la vista y el equilibrio del cuerpo», agregó.
El Foskeia también presentaba características distintivas:
- Dientes frontales apuntando hacia adelante «como un enorme tridente en el centro»
- Morfología craneal inusual y compleja
- Adaptaciones específicas para su entorno y alimentación

Qué dicen décadas de investigación sobre este minidinosaurio
La mayoría de estos fósiles de minidinosaurios se encontraron en 1998 por Fidel Torcida Fernández-Baldor, del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes.
«Desde el principio, supimos que estos huesos eran excepcionales por su diminuto tamaño«, declaró.
Sin embargo, la identificación formal llevó años debido a la fragilidad de los restos.
«Los restos pequeños están mucho más fragmentados… los sedimentos de algunos huesos pequeños como los de estos minidinosaurios desaparecen con mayor facilidad«, explicó Dieudonné.
«Dirían que lo más interesante de este descubrimiento es que demuestra que todavía queda mucho material fósil por encontrar y que la mayoría provendrá de dinosaurios de pequeño tamaño», agregó el paleontólogo.



