En Chile, una plaga de conejos tomó un terreno privado abandonado en la comuna de Las Condes y ahora crece sin control.
Así, lo que comenzó como el abandono de unos pocos animales se convirtió en una colonia de más de 200 ejemplares que representa un riesgo sanitario y ecológico concreto.
El predio perteneciente a la familia Gandarillas iba a ser utilizado para desarrollos inmobiliarios que nunca se concretaron. Hoy, el espacio quedó abandonado y los conejos se convirtieron en plaga.
Esto se debe a que, hace menos de tres años, alguien dejó conejos europeos (Oryctolagus cuniculus) en ese terreno.
Desde entonces la especie invasora de conejo, que llegó a Chile en el siglo XVIII, encontró condiciones ideales para reproducirse allí y hoy es plaga.

Una plaga de conejos que los vecinos alimentan
El lugar se transformó en un paseo habitual para residentes del barrio. Padres llevan a sus hijos a observar y alimentar a los animales, una práctica que, según los expertos, aceleró la proliferación.
«Todo el mundo viene. Yo les traigo zanahoria, lechuga, lo que me guarden», contó una vecina al medio The Clinic.
El veterinario Fernando Mardones advirtió sobre las consecuencias de esta conducta: «Darles alimento es el equivalente a tener perros o gatos que la gente les da comida y también tienen la posibilidad de crecer descontroladamente.»
«Es tenencia irresponsable y debiera prohibirse, y debiera controlarse esa población descontrolada de conejos», agregó.

El riesgo ecológico y sanitario que implica
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) cataloga al conejo europeo como plaga. La especie generó alertas similares en regiones como Valparaíso y la Metropolitana.
Mardones también señaló que estos animales «pueden generar plagas y tienen una serie de consecuencias porque desplazan a otras especies que pueden ser endémicas».
Un caso documentado es el del Archipiélago de Juan Fernández. Estudios de 2024 registraron cómo la erradicación de conejos en islas como Santa Clara permitió la recuperación de la flora nativa, afectada por el pastoreo intensivo y la erosión.
Entre los principales impactos ambientales de esta especie se destacan:
- Desplazamiento de especies nativas y endémicas
- Erosión del suelo por pastoreo intensivo
- Pérdida de cobertura vegetal nativa
- Proliferación descontrolada ante la ausencia de depredadores naturales
La Municipalidad de Las Condes confirmó que no recibió reclamos formales, ya que «los conejos no molestan a los vecinos y se ha transformado en un paseo familiar», por lo que no ejecutó acciones para intervenir el predio.
Sin embargo, los expertos advirtieron que la ausencia de control sobre esta plaga de conejos puede derivar en consecuencias ecológicas difíciles de revertir, tal como ocurrió en otras zonas del país.



