La vuelta a clases es uno de los momentos de mayor movimiento comercial del año en Argentina. Las familias se preparan para un nuevo ciclo escolar y, cada vez más, lo hacen con criterios de consumo responsable.
Según datos del Centro Nacional de Responsabilidad Social Empresaria y Capital Social (CENARSECS) de la UBA, el 75% de los argentinos considera el impacto social y ambiental al comprar alimentos, y casi el 70% está dispuesto a pagar más por productos sustentables. Incluso un 11% asegura que siempre prioriza este tipo de productos, aunque implique un costo mayor.
El sello de Empresa B como garantía
Para Marina Arias, Directora Ejecutiva de Sistema B Argentina, los consumidores conscientes se preguntan: “¿De dónde viene este producto? ¿Bajo qué condiciones de trabajo fue hecho? ¿Es un alimento que realmente nutre a mi familia?”.
En este contexto, el sello de Empresa B funciona como un indicador de estándares verificados en materia de prácticas sociales y ambientales, transparencia y responsabilidad.
Opciones sustentables para la vuelta a clases
Las Empresas B ofrecen alternativas que combinan calidad, diseño y compromiso social:
- Mochilas y bolsos: Martha (con 30% de descuento en su web) y Fracking Design (mochilas personalizables).
- Moda circular infantil: CO.CO Kids en Paraná.
- Botellas térmicas: Meraki, con descuentos en su web.
- Papelería ecológica: cuadernos y agendas de Dar Sentido, y la propuesta de Centro del Copiado en Bariloche.
- Tecnología reacondicionada: Green Computer, con computadoras y celulares reciclados.
- Alimentos saludables: Zafrán y Zafranito (barritas y granolas orgánicas), Babasal (jugos y leches naturales) y Pura Frutta (jugos orgánicos).
Estas opciones permiten que el regreso a la rutina escolar tenga un impacto positivo en la sociedad y el ambiente.

¿Qué es una Empresa B?
Las Empresas B son compañías verificadas por B Lab que cumplen con altos estándares de desempeño social, ambiental y transparencia. Se comprometen legalmente a beneficiar no solo a sus accionistas, sino también a trabajadores, clientes, comunidades y al ambiente. Además, miden y gestionan su impacto en un proceso de mejora continua.
La certificación no es un destino final, sino un hito en el camino de impacto. Estas organizaciones forman parte de una comunidad global que busca construir un sistema económico que ponga en el centro el bienestar de las personas y el planeta.
La vuelta a clases en Argentina ya no es solo un momento de consumo masivo, sino también una oportunidad para que las familias elijan productos que reflejen sus valores. Las Empresas B ofrecen alternativas que demuestran que es posible combinar calidad, innovación y responsabilidad social, contribuyendo a un futuro más sostenible.



