El Rescate Wildlife Rescue Center de Costa Rica recibe cada año cerca de 3.000 animales silvestres heridos por actividades humanas. Uno de ellos es Santi, un perezoso juvenil que llegó con quemaduras en extremidades y cabeza tras electrocutarse en el tendido eléctrico.
Nombrado símbolo nacional en 2021, el perezoso es una de las especies más afectadas por electrocuciones, atropellamientos y tenencia ilegal como mascota. Su historia refleja el impacto directo de la actividad humana sobre la biodiversidad costarricense.
El único hospital de fauna silvestre del país
El centro alberga el único hospital dedicado exclusivamente a fauna silvestre en Costa Rica, donde se atienden desde pequeñas aves y tortugas hasta grandes felinos como jaguares y pumas.
- Objetivo principal: sanar, rehabilitar y devolver a los animales a su hábitat natural.
- Limitaciones: no todos pueden regresar al bosque, especialmente los que sufrieron heridas graves o fueron mascotas.
Los que no pueden ser liberados pasan a vivir en el santuario del centro, donde cumplen un rol educativo y ayudan a sensibilizar a la población sobre la importancia de proteger la fauna en su ambiente natural.
Causas antropogénicas
Según la veterinaria Isabel Hagnauer, la mayoría de los ingresos al hospital se deben a causas humanas:
- Tenencia ilegal de animales silvestres como mascotas.
- Electrocuciones por tendidos eléctricos.
- Atropellamientos en carreteras.
- Fragmentación del bosque por infraestructura y desarrollo.

Educación y sostenibilidad
El centro impulsa programas de educación ambiental para que la población comprenda que los animales silvestres pertenecen al bosque y no a los hogares. La meta es avanzar hacia un desarrollo más sostenible que reduzca los atropellos y electrocuciones derivados de la pérdida de hábitat.
El santuario y la reproducción de guacamayas
El santuario alberga alrededor de 1.000 animales, incluyendo pumas, jaguares, ocelotes, monos araña, monos cariblanco, lapas (guacamayas), tortugas y especies exóticas rescatadas del tráfico ilegal.
Además, el centro lleva adelante un programa de reproducción de guacamayas rojas (Ara macao). Las parejas que no pueden ser liberadas se reproducen en el santuario y sus crías son liberadas en áreas específicas del país donde se trabaja en la recuperación de poblaciones silvestres.
Un país sin zoológicos
El 11 de mayo de 2024, Costa Rica cerró sus últimos zoológicos, reafirmando su compromiso con la conservación de especies en su hábitat natural y alejándose del modelo de exhibición en cautiverio.
La historia de Santi y de los miles de animales atendidos cada año en el Rescate Wildlife Rescue Center es un recordatorio del impacto humano sobre la biodiversidad. Costa Rica, país reconocido por su riqueza natural, enfrenta el desafío de reducir las causas antropogénicas que ponen en riesgo a su fauna. El hospital y su santuario no solo salvan vidas, también educan y promueven un cambio cultural hacia la protección de la vida silvestre en libertad.



