Comprar regalos en el aeropuerto suele ser una muy buena opción para los pasajeros que se olvidaron de hacerse con un souvenir en sus viajes, pero se encontraron con una zarigüeya viva.
Sin embargo, en lugar de un peluche, un llavero o comida típica, en el caso de una tienda en el aeropuerto de Hobart, en Tasmania, Australia, lo que encontraron fue algo muy especial.
Porque no se trataba de un objeto, sino de una zarigüeya viva. El animal se había escondido en la sección de peluches y estaba tranquilo sin llamar la atención.
Justamente por eso no fue hasta que un cliente se acercó a la zona que descubrieron al mamífero infiltrado entre los juguetes.
Pero, lejos de asustarse como así aseguró Liam Bloomfield, el gerente de la tienda, la pequeña zarigüeya de cola de cepillo se convirtió en la protagonista del día.
La sorpresa de una zarigüeya viva
«Un pasajero se lo contó a una de las empleadas, pero no se lo acababa de creer», explicó el mánager de la tienda Lagardère AWPL a The Guardian.
De hecho, incluso cuando la trabajadora llamó a la dirección del aeropuerto para explicar lo que estaba sucediendo, todo parecía una broma.
Así, finalmente el animal pudo volver a su hábitat sin mayor problema. De acuerdo con un portavoz de Hobart, la zarigüeya estuvo tranquila mientras la escoltaron de manera segura fuera de la terminal.
Todo quedó en una divertida anécdota que difícilmente podrán olvidar. Y es que, tal fue el impacto del animal que ahora incluso se plantean ponerle un nombre.
Como así bromeó Bloomfield, el personal de la tienda votó cómo nombrar al marsupial, aunque por el momento no han decidido un nombre a la altura.



