La organización Proyecto Yaguareté puso en marcha el Monitoreo Binacional de Yaguaretés 2026. En consecuencia, instaló más de 250 cámaras trampa en el Corredor Verde.
Este territorio conecta áreas de Argentina y Brasil. Además, representa uno de los últimos refugios del Bosque Atlántico. El objetivo central es preservar al yaguareté. Por lo tanto, se busca fortalecer la biodiversidad regional.
El Corredor Verde: un sistema vital para la vida silvestre
La provincia de Misiones alberga este corredor ecológico. En consecuencia, concentra el mayor bloque continuo de selva del país.
Con cerca de 1,1 millones de hectáreas protegidas, el sistema garantiza conectividad biológica. Además, permite el desplazamiento de especies.
Asimismo, la región mantiene la población más importante de yaguaretés en Argentina. Por lo tanto, su conservación resulta estratégica. Este entorno está protegido por legislación provincial. De este modo, se promueve el desarrollo sustentable.

Monitoreo científico para una especie en riesgo
El monitoreo iniciado en 2003 se consolidó como uno de los más extensos del mundo. En consecuencia, permite seguir la evolución de la especie.
Según el último censo de 2024, se estiman entre 64 y 110 ejemplares en el corredor. Además, se identifican movimientos y hábitos. El operativo 2026 amplía el esfuerzo de campo. Por lo tanto, se busca obtener datos más precisos.
Asimismo, la información recolectada orienta políticas de conservación. De este modo, se optimizan estrategias.
Cooperación internacional para la conservación
El trabajo es articulado con el proyecto brasileño Projeto Onças do Iguaçu. En consecuencia, se fortalece la protección regional.
La coordinación entre ambos países resulta clave. Además, permite abordar el territorio como un ecosistema continuo.
Asimismo, el enfoque binacional mejora la gestión de amenazas. Por lo tanto, aumenta las probabilidades de supervivencia. De este modo, se consolida un modelo de cooperación. Así, se promueve la conservación compartida.

Tareas de conservación del yaguareté en Argentina
En Argentina, la conservación del yaguareté incluye múltiples acciones. En consecuencia, se implementan monitoreos con cámaras trampa y collares GPS.
Además, se desarrollan patrullajes en áreas protegidas. Por lo tanto, se previene la caza furtiva. Asimismo, se construyen corredores biológicos y pasos de fauna. De este modo, se reducen atropellamientos.
También se realizan programas de educación ambiental. Así, se promueve la convivencia con comunidades locales.
Una especie clave para el equilibrio ecológico
El yaguareté cumple un rol fundamental en los ecosistemas. En consecuencia, actúa como especie paraguas. Su presencia indica buena salud ambiental. Además, protege a numerosas especies asociadas.
Asimismo, su desaparición generaría desequilibrios ecológicos. Por lo tanto, su conservación es prioritaria. En definitiva, el monitoreo binacional refuerza la protección del Bosque Atlántico. Así, Argentina y Brasil avanzan en una estrategia conjunta para preservar la vida silvestre.



