El país experimenta un notable aumento en la venta de vehículos eléctricos en Argentina, aunque su participación en el mercado automovilístico sigue siendo mínima.
A pesar del creciente interés, el país aún enfrenta desafíos significativos para transformar su sistema de movilidad hacia opciones más sostenibles.
Durante 2025, las ventas de vehículos híbridos aumentaron un 63,3% y las de eléctricos un 86,6%. Sin embargo, estos modelos representan solo el 0,5% de un parque automovilístico que asciende a 15,7 millones de vehículos, reflejando un avance limitado frente al dominio de los automóviles tradicionales de combustibles fósiles.
El interés por vehículos más ecológicos se ha incrementado, impulsado por una mayor conciencia ambiental y el deseo de reducir costos en combustibles en un contexto económico inestable.
A esto se suman la introducción de nuevas marcas y tecnologías, así como incentivos que fomentan la movilidad sostenible.
Pese a estos avances, persisten barreras significativas. La mayoría de los híbridos en Argentina son importados, con marcas como Toyota y Ford liderando el mercado.
Esta dependencia de importaciones limita el desarrollo de una industria local robusta en movilidad eléctrica y las barreras económicas dificultan su adopción masiva.
La producción nacional de modelos híbridos comenzó en septiembre de 2024 con Stellantis fabricando los modelos Peugeot 208 y 2008 híbridos en El Palomar, aunque mayormente para el mercado brasileño.
Esta iniciativa marca un paso hacia la industrialización local, pero su impacto sigue siendo reducido en el mercado interno.
Vehículos eléctricos en Argentina
El aumento en las ventas de vehículos electrificados refleja un cambio de tendencia potencial dentro del mercado automotor argentino.
No obstante, el precio elevado, la falta de infraestructura de carga adecuada y la necesidad de políticas públicas efectivas son factores críticos para acelerar esta transición.
En conclusión, aunque Argentina muestra un incremento en las ventas de coches eléctricos e híbridos, aún queda mucho camino por recorrer para que estas alternativas se consoliden en el mercado.
El país está apenas comenzando a sentar las bases para una transición hacia una movilidad más sostenible.



