Prasiddhi, una niña de Chengalpattu, Tamil Nadu, ha logrado plantar más de 150.000 árboles y fundar la Fundación Forestal Prasiddhi, convirtiéndose en referente de la reforestación en India.
Conocida como la Greta Thunberg india, su compromiso ambiental comenzó tras el ciclón Vardah en 2016, que devastó su vecindario cuando ella tenía apenas cuatro años. Ese episodio marcó su vida y la impulsó a actuar.
Logros destacados
- Fundó la Fundación Forestal Prasiddhi, que impulsa proyectos de restauración de manglares y lagos.
- Ha organizado una conferencia TEDx y participado en las cumbres de la ONU sobre cambio climático (COP28 y COP29).
- Creó la filosofía de la Red 3G: Generar oxígeno, Cultivar alimentos y Regalar esfuerzo a la comunidad.
- A los 8 años ganó el Dal Puraskar, tras plantar 14 “bosques frutales” en escuelas y comunidades.
- Ha movilizado a miles de voluntarios en su estado natal, Tamil Nadu, y en otras regiones de India.
Filosofía personal
Prasiddhi explora las “cuatro S”:
- Suelo: comprender el mundo subterráneo y la importancia de los ecosistemas invisibles.
- Espiritualidad: fortalecer la autoconciencia y la conexión interior.
- Sostenibilidad: promover una vida ecológicamente consciente.
- Espacio: reflexionar sobre nuestro lugar en el universo.
Además de su activismo, disfruta de patinar, nadar, pintar, practicar yoga, meditar y viajar, mostrando que su vida combina acción ambiental con creatividad y bienestar personal.

Educación ambiental en la infancia
La historia de Prasiddhi refleja la importancia de la educación ambiental desde temprana edad. Sus pilares clave son:
- Formación de hábitos cotidianos: reciclaje, ahorro de agua y reducción de residuos.
- Desarrollo de la empatía: conectar con la naturaleza y respetar la vida animal y vegetal.
- Pensamiento crítico: comprender fenómenos como el cambio climático y buscar soluciones.
- Conciencia sobre el futuro: tomar decisiones responsables sobre recursos limitados.
Beneficios prácticos de la reforestación
- Acción directa: pasar de la teoría a la práctica plantando árboles.
- Comprensión ecológica: aprender sobre el ciclo del agua, la purificación del aire y la biodiversidad.
- Construcción de comunidad: fomentar el trabajo en equipo y el esfuerzo colectivo.
Impacto social y cultural
Los “bosques frutales” creados por Prasiddhi son paisajes biodiversos y comestibles que funcionan como soluciones ecológicas y como infraestructura social.
Estos espacios no solo ayudan a regenerar el ambiente, sino que también fortalecen la seguridad alimentaria y el sentido de comunidad. Su modelo demuestra cómo la reforestación puede ser una herramienta de cohesión social y de resiliencia frente a desastres naturales.
Un ejemplo para nuevas generaciones
La labor de Prasiddhi demuestra que los niños pueden convertirse en agentes de cambio cuando reciben educación ambiental y apoyo comunitario. Su liderazgo inspira a jóvenes de todo el mundo a comprometerse con la sostenibilidad y a entender que el futuro depende de acciones concretas en el presente.
Con apenas 12 años, Prasiddhi ha logrado lo que muchos adultos aún consideran un desafío: movilizar comunidades, plantar miles de árboles y crear conciencia ambiental. Su historia es un recordatorio de que la educación ambiental y la acción temprana son claves para transformar la sociedad y enfrentar la crisis climática.



