La persistente contaminación del arroyo Ludueña, en Rosario, sumó un capítulo clave en los tribunales.
Vecinos de Fisherton, organizaciones sociales y el concejal Julián Ferrero, presidente de la Comisión de Ecología del Concejo Municipal, se presentaron ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) para radicar una denuncia penal. El objetivo: investigar el volcado sistemático de residuos peligrosos y efluentes sin tratar en un tramo crítico del curso de agua.
Con el patrocinio legal de la abogada Gabriela Durruty, la presentación judicial apunta al área delimitada entre la autopista Rosario-Córdoba y la avenida Jorge Newbery, donde los habitantes registran una alarmante alteración del ecosistema.
Evidencias ciudadanas y científicas
La denuncia se diferencia de reclamos anteriores por la solidez de las pruebas:
- Registros fílmicos con drones.
- Geolocalización del foco contaminante.
- Imágenes satelitales.
- Informe técnico de la UNR con análisis de laboratorio.
Los estudios de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) confirmaron un escenario de alto riesgo ecológico:
- Bajísimo nivel de oxígeno disuelto.
- Elevada demanda bioquímica de oxígeno (DBO).
- Presencia de bacterias fecales (coliformes).
- Alta conductividad eléctrica, indicador de sustancias ajenas al curso natural.
Estos parámetros violan la normativa vigente, en particular la resolución provincial 1089/92 que regula las condiciones de vuelco en cuerpos receptores.
Testimonios vecinales
El concejal Ferrero describió la situación:
“El arroyo hace meses que amanece completamente contaminado. Se forma una capa blanquecina con sustancias nauseabundas. Al mediodía se limpia, pero al otro día vuelve a suceder lo mismo”.
Los vecinos identificaron un conducto que debería funcionar como desagüe pluvial, pero que estaría conectado clandestinamente a redes cloacales o sumideros de grandes desarrollos inmobiliarios sin infraestructura sanitaria adecuada.

Importancia del arroyo Ludueña
El arroyo Ludueña, ubicado en el sur de Santa Fe, cumple funciones vitales:
- Regulación hídrica: recibe agua de lluvia y la conduce al Paraná, evitando inundaciones en Rosario y Funes.
- Corredor biológico: sus humedales mantienen la biodiversidad y mejoran la calidad del agua.
- Impacto social: beneficia a más de 500.000 habitantes.
Hoy, sin embargo, sufre contaminación por basura y residuos urbanos, lo que motivó al gobierno provincial a implementar el Plan Ludueña, destinado a limpiar el arroyo y mejorar el entorno de los vecinos.
Implicancias legales y ambientales
La denuncia penal busca determinar responsabilidades y frenar un patrón de contaminación que se repite “todos los días, en el mismo lugar y a la misma hora”. La investigación podría derivar en sanciones por delitos ambientales, dado que el vuelco sistemático de residuos peligrosos afecta directamente la salud pública y el equilibrio ecológico de la cuenca.
El caso del arroyo Ludueña refleja cómo la presión ciudadana, acompañada de evidencia científica, puede transformar reclamos históricos en acciones judiciales concretas. La protección de este curso de agua es esencial para garantizar el bienestar de miles de habitantes y preservar un ecosistema clave de la región.



