La contaminación por metales pesados en escuelas de Perú amenaza la salud de miles de estudiantes. Estos contaminantes, presentes en el suelo, aire y agua, representan un grave peligro para niños y adolescentes que asisten a instituciones educativas en áreas afectadas.
La exposición continua a metales pesados perjudica no solo la salud física sino también el desarrollo cognitivo de muchos estudiantes, lo que ha generado una alarma entre las autoridades gubernamentales y grupos civiles.
Contaminación con metales pesados amenaza la salud de escolares en Perú
Los metales pesados, como el plomo, el mercurio y el arsénico, son elementos químicos de alto peso atómico y densidad que, en cantidades descontroladas, resultan altamente tóxicos. Estos pueden acumularse en nuestros sistemas biológicos, causando daño a órganos vitales y alteraciones neurológicas.
En el entorno escolar, el riesgo de exposición a estos metales surge de consumir alimentos contaminados, inhalar partículas en el aire o entrar en contacto con superficies y suelos contaminados. Esta situación es especialmente crítica en comunidades cercanas a actividades mineras o industrias.
Un reporte del Consejo de Salud Ambiental (CSA) revela la presencia de altos niveles de arsénico, plomo y mercurio en suelos de antiguas áreas mineras donde operan escuelas. Se estima que 2.647 estudiantes y personal están expuestos diariamente a niveles de contaminación superiores a los permitidos por los estándares ambientales nacionales.
El estudio, realizado entre 2019 y 2025, revisó 39 escuelas en regiones como Huancavelica, Lima, Áncash, Cajamarca y Junín. Estas áreas tienen una larga historia de minería, y muchas instalaciones educativas se erigieron sobre o cerca de lugares que albergaban antiguas operaciones mineras.
Según el CSA, los análisis indican que los niveles de contaminantes superan los Estándares de Calidad Ambiental (ECA) del país, lo que agrava el riesgo para las comunidades escolares.
El presidente de la organización, Nicholas Robins, demanda evaluaciones ambientales adicionales y acciones inmediatas para minimizar la exposición de los niños a estos peligros.
Los expertos advierten que los metales pesados pueden bioacumularse en el cuerpo humano, afectando principalmente el sistema nervioso, lo cual es más grave en niños y mujeres embarazadas debido a sus etapas de desarrollo crítico.
La contaminación en áreas escolares no solo ocurre dentro de las instalaciones, sino también en áreas adyacentes, aumentando el riesgo a toda la comunidad.
En regiones como Huancavelica, donde la pobreza es alta y las comunidades han convivido con la minería por décadas, la situación es aún más preocupante. En diciembre de 2023, un tribunal ordenó al gobierno declarar la emergencia ambiental debido a la contaminación por metales como mercurio, plomo y arsénico.
El informe del CSA insiste en la necesidad de reforzar la vigilancia medioambiental y desarrollar planes de descontaminación para garantizar la seguridad de los estudiantes. La situación es un recordatorio urgente de que se deben tomar medidas para proteger a las futuras generaciones de los daños irreversibles causados por la exposición a elementos tóxicos.



