Un equipo internacional de científicos confirmó la existencia de la mayor colonia de cría de peces conocida en el planeta bajo la plataforma de hielo Filchner, en el mar de Weddell (Antártida).
El descubrimiento revela un ecosistema oculto formado por 60 millones de nidos de peces de hielo distribuidos en unos 240 km², una extensión similar a la ciudad de Orlando en Estados Unidos.
Tecnología de exploración
La colonia fue detectada en 2021 por el Instituto Alfred Wegener (AWI), dirigido por Autun Purser, mediante el Sistema de Observación del Fondo Oceánico y Batimetría (OFOBS).
Posteriormente, se desplegó el vehículo autónomo LASSIE, capaz de operar bajo cientos de metros de hielo durante 48 horas. Este robot confirmó la extensión y densidad de los nidos, aportando datos inéditos sobre la estabilidad del ecosistema.
Los peces de hielo de aleta negra
Los protagonistas de esta “ciudad submarina” son los peces de hielo (Neopagetopsis ionah), una especie con adaptaciones extraordinarias:
- Carecen de hemoglobina, lo que hace que su sangre sea transparente.
- Producen glicoproteínas anticongelantes que evitan la formación de cristales de hielo en su organismo.
- Construyen nidos circulares de unos 75 cm de diámetro, donde depositan alrededor de 1.700 huevos.
- Los machos vigilan la puesta hasta la eclosión, garantizando la supervivencia de la descendencia.
La densidad de nidos alcanza una media de 0,26 por metro cuadrado, formando una red reproductiva masiva que se extiende hasta donde alcanzan las cámaras del robot.
Condiciones ambientales únicas
Los científicos descubrieron que una corriente profunda ligeramente más cálida atraviesa la Fosa de Filchner, elevando la temperatura del agua en esa zona hasta 2 °C por encima de las aguas circundantes.
Esta diferencia, aunque mínima, crea las condiciones ideales para la reproducción de los peces de hielo.

Depredadores y equilibrio ecológico
La colonia también atrae a depredadores como las focas de Weddell, que acuden regularmente durante el periodo reproductivo para alimentarse de los peces adultos.
Este fenómeno convierte al vivero en un punto clave de interacción ecológica en el mar de Weddell.
Implicancias para la conservación
El hallazgo refuerza la necesidad de ampliar las Áreas Marinas Protegidas en la región. El monitoreo continuo mediante vehículos autónomos permitirá evaluar la evolución de estas poblaciones en las próximas décadas y garantizar la protección de un ecosistema único en el planeta.
La “ciudad submarina” de peces bajo la plataforma Filchner representa un descubrimiento sin precedentes en la biodiversidad marina antártica.
Este hallazgo no solo revela la capacidad de adaptación de los peces de hielo, sino también la importancia de proteger ecosistemas ocultos que cumplen funciones vitales en el equilibrio del océano Austral.



