Descubren un agujero negro que se devora la masa de un Sol a diario

Un estudio de la Universidad Nacional de Australia reveló la existencia de un agujero negro ultramasivo que es capaz de devorarse la masa de un Sol a diario. Se trata del de más rápido crecimiento conocido en el universo.

Este agujero negro se llama de J2157 y mide 34.000 millones de veces la masa del Sol. No es el más grande del universo, pero sí el que crece a mayor velocidad.

“Si el agujero negro de nuestra Vía Láctea quisiera engordar tanto, tendría que tragarse dos tercios de todas las estrellas de nuestra galaxia”, graficó el astrónomo Christopher Onken, uno de los autores del estudio publicado en la revista “Monthly Notices of the Royal Astronomical Society”.

J2157 fue descubierto en 2018, pero recientes mediciones indicaron la real dimensión de este ultramasivo agujero negro. Su tamaño estimado es de cinco veces el del Sistema Solar, alrededor de 670 unidades astronómicas (UA).

Los científicos estiman que el J2157 se formó cuando en Universo apenas tenía el 10% de su edad actual. Se desconoce su origen y el por qué de su actividad.

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

Río Éufrates de Asia: el origen de 3,6 millones de años revelado

El río Éufrates, originado hace 3,6 millones de años, revela una historia de uniones fluviales y su impacto en civilizaciones.

El hallazgo de un nuevo raptor en Santa Cruz revela las claves sobre la biodiversidad prehistórica del extremo austral

Los investigadores determinaron que el nuevo raptor era un dinosaurio de tamaño mediano, con un peso estimado cercano a los 27 kilogramos.

Ballenas grises en declive en Pacífico: 21 muertes en tres meses alertan sobre el impacto del cambio climático

Descubre la preocupante situación de las ballenas grises en Washington y su relación con el cambio climático y la falta de alimento.

Científicos de la Universidad Nacional de Córdoba crean sensor portátil que detecta arsénico en agua en solo tres minutos

Un avance en la detección de arsénico en el agua subterránea puede transformar el acceso al agua potable en comunidades vulnerables.