Por primera vez en el centro del país, un aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) podrá ser monitoreado de forma continua durante todo el día. Se trata de una hembra de aproximadamente tres años que recibió un collar satelital en el Parque Nacional Ansenuza, en Córdoba.
El proyecto, impulsado por Aves Argentinas, la Administración de Parques Nacionales y la Secretaría de Ambiente de Córdoba, permitirá registrar sus movimientos durante un año completo. La información será clave para comprender cómo se desplaza, qué áreas utiliza y de qué se alimenta, aportando datos inéditos para la región.
Importancia ecológica
El aguará guazú es el cánido más grande de Sudamérica, habitante característico de pastizales y humedales. Cumple un rol esencial como dispersor de semillas y regulador de poblaciones de pequeños mamíferos. Su presencia indica ambientes bien conservados y, por sus amplios desplazamientos, se lo considera una especie paraguas: protegerlo implica conservar grandes extensiones de hábitat y otras especies asociadas.
Además, es conocido como el “fantasma de los pastizales”, por sus hábitos nocturnos y esquivos. En el folclore guaraní, está asociado a la protección del territorio, lo que refuerza su valor cultural.

El procedimiento
Para colocar el collar, el equipo técnico utilizó jaulas trampa diseñadas para capturar al animal sin dañarlo. Se realizaron controles sanitarios, toma de muestras y mediciones generales, tras lo cual fue liberada en el mismo sitio. Los collares no interfieren con su comportamiento natural.
Según Augusto Distel, técnico territorial del Programa Tierras Córdoba, esta oportunidad permitirá estudiar aspectos clave como el comportamiento reproductivo y las áreas de cría, además de identificar zonas prioritarias para la conservación.
Estado de conservación
El aguará guazú está catalogado como “Vulnerable” en Argentina y “Casi Amenazado” a nivel global, con una reducción poblacional estimada superior al 30%. Sus principales amenazas son:
- Destrucción de hábitat por agricultura.
- Atropellamientos en rutas.
- Caza ilegal por falsas creencias sobre su impacto en el ganado.
- Enfermedades transmitidas por perros domésticos.
La especie está protegida por la Ley Nacional de Conservación de la Fauna, que prohíbe su caza y comercialización. Centros como el CRET de Temaikèn realizan rescates, rehabilitación y liberación de ejemplares.
Áreas clave de protección
El Parque Nacional Iberá es uno de los bastiones más importantes para la especie en Argentina. Ahora, el monitoreo en Córdoba amplía el conocimiento sobre su distribución y fortalece las estrategias de conservación en el centro del país.
El seguimiento satelital del aguará guazú en Córdoba marca un hito científico y de conservación. La información obtenida permitirá mejorar la convivencia con actividades humanas y garantizar la protección de este símbolo de los pastizales y humedales argentinos. Su preservación es crucial para mantener la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la región.



