El 16 de junio pasado, Día Mundial de las Tortugas Marinas, se presentó la Alianza Wilkes para la Tortuga Laúd del Atlántico (WALTA), liderada por la Universidad de Exeter (Reino Unido) y respaldada por el Fondo Wilkes para la Protección de las Tortugas Marinas.
La red reúne a más de 50 organizaciones de 25 países de Europa, África y América, con el objetivo de frenar el declive de esta especie catalogada como “vulnerable” por la UICN.
Objetivos de la alianza
La misión de WALTA es impulsar la protección de la tortuga laúd mediante:
- Investigación colaborativa internacional.
- Planificación estratégica de acciones de conservación.
- Promoción basada en evidencia científica.
- Inclusión de pescadores, responsables políticos y donantes en el proceso.
El profesor Brendan Godley destacó que la amplitud de la participación demuestra la relevancia de la iniciativa y que la alianza permitirá actualizar el conocimiento sobre las poblaciones atlánticas.
Estado de las poblaciones
La tortuga laúd figura como “vulnerable” a nivel mundial, pero las evaluaciones regionales muestran un panorama más crítico:
- Atlántico noroccidental: “en peligro” (2019).
- Atlántico suroccidental: “en peligro crítico” (2013).
- Atlántico sudoriental: “datos insuficientes” (2013).
Esta disparidad evidencia la urgencia de actualizar las evaluaciones y diseñar un marco estratégico de prioridades.

Evaluaciones previstas
Con el apoyo del Fondo Wilkes, la alianza elaborará tres estudios clave:
- Anidación de la tortuga laúd en el Atlántico.
- Captura incidental (bycatch) en pesquerías industriales y artesanales.
- Definición de prioridades de actuación para la conservación.
La profesora Annette Broderick advirtió que, aunque las poblaciones del Pacífico llevan décadas en descenso, el Atlántico parecía más estable hasta hace poco. Por eso reclama una evaluación integral que permita comprender cómo responden las distintas poblaciones a las amenazas.
Principales amenazas
Las tortugas laúd del Atlántico enfrentan múltiples presiones:
- Captura incidental en artes de pesca.
- Desarrollo costero y degradación de playas de anidación.
- Extracción de adultos y huevos.
- Cambio climático y aumento de temperaturas.
- Colisiones con embarcaciones.
- Contaminación marina y plásticos.
Adrian Wilkes, responsable del Fondo Wilkes, subrayó que la alianza no busca “documentar el final de la especie”, sino definir políticas y acciones para salvarla.
La creación de WALTA marca un hito en la cooperación internacional para proteger a la tortuga laúd del Atlántico.
Con más de 50 organizaciones y 25 países involucrados, la iniciativa busca transformar la investigación en acciones concretas que eviten la extinción de estos gigantes marinos tras millones de años de existencia.



