En los salares, lagunas y humedales del norte de Chile habitan tres especies de flamencos: el flamenco andino, el flamenco de James y el flamenco chileno.
Su supervivencia depende de ecosistemas frágiles que hoy enfrentan presiones ambientales derivadas del cambio climático, la minería y la intervención de recursos hídricos.
Proyecto de Conservación del Flamenco Altoandino
La iniciativa en San Pedro de Atacama busca proteger estas aves mediante una estrategia integral que combina:
- Ciencia y monitoreo satelital.
- Educación ambiental en escuelas rurales.
- Comunicación y cultura a través de festivales y actividades comunitarias.
- Trabajo colaborativo con operadores turísticos, municipios y habitantes locales.
El proyecto reúne al Zoo Nacional de Parquemet, Fundación MERI, el programa internacional SAFE (Saving Animals From Extinction) de la AZA y el Zoo Conservation Outreach Group (ZCOG).
Semana del Flamenco Altoandino
Durante esta celebración, niños y niñas de localidades como Camar, Solor y Río Grande se convirtieron en “Guardianes del Flamenco”. Además, el 5º Festival del Flamenco reunió a 200 personas en la Reserva Elemental Puribeter, reforzando el vínculo entre ciencia y comunidad.
Francisca Cortés Solari, presidenta de Fundación MERI, destacó: “La ciencia debe pasar de la investigación al impacto. Es la educación, el diseño y la comunicación lo que despierta el interés por una especie tan hermosa como el flamenco”.
Tecnología para la conservación
El Programa de Conservación de Flamencos Sudamericanos del Zoo Nacional instaló 23 transmisores satelitales en ejemplares de las tres especies. Estos dispositivos, de apenas 30 gramos, permiten registrar posición y velocidad de vuelo sin alterar su comportamiento.
Un hito inédito fue el marcaje del primer flamenco chileno monitoreado con esta tecnología en el país. Guillermo Cubillos, líder del proyecto, explicó que estos datos son vitales para diseñar políticas públicas efectivas.

Importancia ecológica del flamenco altoandino
- Especies centinela: su presencia indica la salud de los ecosistemas altoandinos.
- Regulación ecológica: controlan microalgas y fertilizan humedales con sus heces.
- Vulnerabilidad extrema: aves longevas que ponen un solo huevo al año; el flamenco andino cuenta con apenas 40.000 ejemplares.
- Resiliencia climática: los salares y lagunas donde habitan son fundamentales para la captura de carbono.
Principales amenazas
- Intervención del hábitat: reducción de áreas de anidación por alteración hídrica.
- Crisis climática: modelos predicen disminución severa en la idoneidad del hábitat.
Acciones de protección
Existen iniciativas conjuntas entre CONAF, universidades, comunidades originarias y empresas privadas para resguardar los ambientes utilizados por estas aves en verano e invierno. Fundación MERI impulsa programas de ciencia y educación ambiental para fortalecer la conservación.
El Proyecto de Conservación del Flamenco Altoandino en Chile demuestra cómo la unión de ciencia y comunidad puede proteger especies clave y ecosistemas frágiles.
La articulación entre tecnología, educación y participación social ofrece un modelo replicable para enfrentar las amenazas del cambio climático y garantizar la supervivencia de estas aves emblemáticas.



