Según la científica Friederike Otto, del Imperial College de Londres, en los primeros meses de 2026 se han quemado más de 150 millones de hectáreas en todo el mundo, un 50% más que el promedio reciente y el doble que en 2024. Este año podría convertirse en uno de los más severos en materia de incendios forestales, agravados por el fenómeno El Niño y el cambio climático.
Influencia del cambio climático
Según informa el portal Mongabay, Otto advierte que en casi todos los eventos extremos analizados se observa una mayor influencia del cambio climático antropogénico, que incrementa la probabilidad y la intensidad de sequías, olas de calor y megaincendios.
Regiones más afectadas
Los científicos señalan que El Niño podría aumentar el riesgo de incendios y sequías severas en:
- Australia (Nueva Gales del Sur y Victoria).
- Noroeste de Estados Unidos y Canadá.
- Amazonía, donde ya se registraron incendios históricos entre 2023 y 2024.
En Argentina y Chile, los incendios recientes quemaron unas 10 hectáreas por minuto, avivados por calor extremo y sequía. En África se alcanzaron 85 millones de hectáreas quemadas, superando récords anteriores, mientras que en Asia se reportaron más de 44 millones de hectáreas, frente a los 32 millones de 2014.
Datos globales preocupantes
- 2026 podría ser el segundo año más cálido de la historia, incluso el más caliente.
- Las temperaturas oceánicas alcanzan niveles récord, superando los registros de 2024.
- El hielo del Ártico marcó un mínimo histórico por segundo año consecutivo.

Salud y sociedad en riesgo
El humo de los incendios forestales no solo destruye ecosistemas, también afecta gravemente la salud humana:
- Entre 1984 y 2013, la exposición al humo causó un promedio de 339.000 muertes anuales.
- Los sistemas de salud enfrentan más ingresos hospitalarios por problemas respiratorios.
- En la Amazonía, los incendios afectaron a 30 millones de personas en Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador y Bolivia, generando aislamiento de comunidades y pérdida de biodiversidad.
Principio precautorio
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que el planeta está en un estado de desequilibrio sin precedentes. Los expertos insisten en aplicar el principio precautorio: no esperar certeza científica absoluta para actuar frente a riesgos graves o irreversibles.
El 2026 se perfila como un año crítico en incendios forestales y fenómenos extremos. La combinación de El Niño y el cambio climático intensifica las amenazas, poniendo en riesgo ecosistemas, comunidades y la salud global. La evidencia científica refuerza la urgencia de reducir emisiones de gases de efecto invernadero y fortalecer políticas de prevención y adaptación.



