En el estado de Colorado, una innovadora solución de infraestructura está marcando la diferencia en la seguridad de la fauna y la seguridad vial. El Greenland Wildlife Overpass, ubicado en el condado de Douglas entre Larkspur y Monument en la Interstate 25, es un puente cubierto de tierra y vegetación, diseñado para permitir que los animales crucen una autopista de seis carriles sin riesgo de atropello.
Este proyecto busca reconectar los lados opuestos de un hábitat que había sido dividido por el tráfico. De acuerdo con el Departamento de Transporte de Colorado (CDOT), esta pasarela forma parte de un sistema que puede llegar a reducir los accidentes entre vehículos y fauna en un 90%. Shoshana Lew, directora del CDOT, ha expresado que el objetivo es disminuir los choques con animales de manera significativa.
Woodland Wildlife Overpass se presenta como el paso de fauna más grande de América del Norte. Este ecoducto, que ya está operativo, facilita el tránsito seguro de especies como alces, ciervos, osos negros, pumas y berrendos. Conectando 39,000 acres, es decir, casi 158 km² de hábitat, la estructura se mimetiza con el entorno gracias a su cubierta de tierra y vegetación.
El puente es impresionante no solo por su funcionalidad sino también por sus dimensiones: mide 61 metros de ancho por 64 metros de largo, con una superficie que abarca aproximadamente 3,900 metros cuadrados. Para los conductores que transitan por esta autopista, la presencia de animales en la calzada solía ser una constante amenaza.
La I-25 soporta un tráfico de más de 100,000 vehículos diarios, lo que convertía a cualquier cruce improvisado de fauna en un peligro latente. Antes de la implementación del sistema de pasos, el corredor experimentaba al menos un accidente al día durante las temporadas de migración.
El Greenland Wildlife Overpass es parte del proyecto I-25 South Gap, que mejoró 29 kilómetros de carretera y cerró brechas sin pasos seguros para la fauna. Este sistema incluye no solo el puente, sino también pasos inferiores y vallados que dirigen a los animales hacia puntos seguros.
La ingeniería del overpass se adaptó a las preferencias de especies como los alces y berrendos, que suelen optar por estructuras abiertas y de buena visibilidad. La ubicación también juega un papel crucial, conectando corredores naturales y zonas cercanas a recursos acuáticos.
El proyecto fue posible gracias a una financiación de 15 millones de dólares, principalmente proporcionada por una subvención del Wildlife Crossings Pilot Program, parte de la ley federal de infraestructuras de EE. UU. (IIJA). Organizaciones como la Federal Highway Administration y Colorado Parks and Wildlife también participaron en esta iniciativa.
La implementación de pasos de fauna no solo es estéticamente agradable, sino que también tiene un impacto real en la reducción de accidentes. En un mundo donde la infraestructura debe evolucionar junto con la conciencia ambiental, proyectos como este demuestran que es posible integrar la movilidad sin perjudicar a la naturaleza.
Los resultados de este proyecto se observarán con el tiempo, pero ya se tiene claro que la movilidad sostenible es viable sin forzar a la naturaleza a sacrificios innecesarios. Para más detalles, la información oficial está disponible en el sitio web del CDOT.



