Las arañas lobo del Ártico cambiaron su dieta y ahora se comen entre ellas

El aumento de las temperaturas en las latitudes del norte está trayendo cambios perturbadores en uno de los depredadores de invertebrados más abundantes del Ártico. Las arañas lobo se están convirtiendo en caníbales según un estudio de científicos de la Universidad Washington en San Luis (EE.UU.).

Esto es lo que arrojó un estudio publicado en el 2020 en el que los investigadores explican que a medida que el Ártico se calienta y los veranos se hacen más largos, estos cazadores temibles se hacen más grandes y se reproducen aún más, aunque eso no necesariamente significa que habrá más arañas en el futuro, informan Journal of Animal Ecology, Gizmodo e IFLScience.

La investigación sugiere que a medida que el mundo se calienta, las arañas lobo en Alaska parecen comerse entre sí, lo que podría tener un efecto limitante sobre el tamaño de sus poblaciones. De hecho, los investigadores encontraron que en un verano analizado, a medida que las arañas lobo crecían, las más jóvenes en el área se volvían más escasas.

Para llegar a sus conclusiones los investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis analizaron las dietas de varias arañas hembras en la naturaleza mediante el análisis de isótopos estables.

El resultado: las más grandes tenían diferentes dietas, de acuerdo con lo que podría parecer un cambio hacia el canibalismo. Otros experimentos en el laboratorio confirmaron que este cambio dietético mórbido se produjo cuando aumentó la densidad de las poblaciones de arañas.

Según explica la investigadora Amanda Koltz, «aunque el canibalismo probablemente no sea la mejor opción dietética para estas arañas, nuestro campo y los datos experimentales sugieren que cuando hay muchas arañas, recurren al canibalismo con más frecuencia. Es probable que sea un reflejo de una mayor competencia entre las arañas por los recursos«.

Tienen más crías y hay menos alimentos

Los autores explican que si las arañas hembras producen más crías, eso significa más competencia entre sus descendientes, y piensan que este fenómeno podría estar desencadenando tasas más altas de canibalismo en la naturaleza. Al reducir la cantidad de arañas que sobreviven hasta la edad adulta, el canibalismo podría terminar regulando las poblaciones de arañas lobo en un mundo cambiante.

Según Koltz, «canibalizar a otras arañas de la misma especie reduce la competencia al reducir la cantidad de otras arañas alrededor. Pero la evidencia de otros estudios ha demostrado que las arañas lobo que solo se alimentan con otras arañas lobo no viven tanto como las que comen una dieta más variada.»

Los autores finalizan su estudio alertando del peligro de que los cambios que las poblaciones de arañas lobo puedan tener termine como un efecto en cascada en el ecosistema, reduciendo la depredación e influyendo en procesos naturales clave como la descomposición y el ciclo de nutrientes, incluida la liberación de dióxido de carbono.

«Estos hallazgos son un recordatorio de que los cambios en el tamaño corporal, que es una respuesta generalizada a las temperaturas globales más cálidas, pueden afectar no solo la fecundidad sino también la competencia intra específica entre los invertebrados», concluyen los autores.

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete! 

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

Incautación histórica: decomisaron más de 100.000 cucarachas vivas destinadas al tráfico de especies en Australia

El tráfico de estas especies implica riesgos ambientales significativos, ya que pueden convertirse en invasores.

Tecnología, rescate y conservación: el aguará guazú fortalece su recuperación en los humedales santafesinos

El aguará guazú es el cánido más grande de Sudamérica y se encuentra protegido en diversas provincias argentinas.

Elefantes regresan a Zambia tras 50 años: entre la esperanza ecológica y los desafíos de convivencia

Descubre la emocionante historia de los elefantes en Zambia y su regreso triunfal después de más de 50 años de ausencia.

La fauna nativa victima de la crueldad humana: dos jóvenes mataron a un coipo a patadas y lo filmaron

El coipo es un mamífero semiacuático nativo de Sudamérica que habita lagunas, arroyos, bañados y humedales de distintas regiones del país.