Hace ya algunos años, distintas áreas protegidas de Kenia implementaron tecnología contra la caza furtiva que les permitió alcanzar un importante logro en cuanto a conservación de animales.
Es que, gracias a la integración de cámaras térmicas con inteligencia artificial en las patrullas de guardaparques, ningún rinoceronte fue víctima de la caza clandestina en el país en 2020.
Esta exitosa estrategia logró detener por completo la caza furtiva usando tecnología en reservas clave como Ol Pejeta y Solio Game.
El país africano alcanzó este logro tras años de implementar soluciones tecnológicas avanzadas contra la caza furtiva.
Así, la población de rinocerontes fue creciendo lentamente durante la última década y se revirtieron décadas de declive que amenazaron con extinguir a estos mamíferos.

La clave de las cámaras inteligentes que detectan amenazas nocturnas
El sistema FLIR incluye cámaras térmicas de alta potencia equipadas con visión nocturna e inteligencia artificial.
Estos dispositivos detectan movimientos de personas, fauna silvestre o vehículos durante la noche y envían alertas automáticas al operador del sistema.
Las cámaras se instalaron por primera vez en 2019 en Ol Pejeta, a lo largo de los perímetros con alto riesgo de intrusión. En 2023, Solio recibió el mismo sistema de protección.
Ambas reservas albergan las mayores poblaciones de rinocerontes negros, una especie en peligro crítico de extinción, en África Oriental.
Ol Pejeta no registró ningún animal silvestre cazado furtivamente desde 2017, mientras que Solio tampoco reportó incidentes desde finales de 2023.
Kifaru Rising: expansión de la tecnología contra caza furtiva
El proyecto Kifaru Rising comenzó en 2019 como una colaboración entre WWF y Teledyne FLIR. La iniciativa expandió la tecnología contra caza furtiva a un total de 11 reservas kenianas con mayor riesgo.
Estos sitios albergan más del 80% de los rinocerontes de Kenia, además de elefantes y otras especies amenazadas. Los 11 sitios utilizan cámaras y equipos FLIR de alguna manera.
A finales de 2024, WWF trabajó con socios de conservación para instalar cámaras térmicas montadas en camionetas de patrullaje nocturno.
Los guardaparques obtuvieron mayor movilidad y visibilidad mientras monitorean el parque en la oscuridad.
Antes de las cámaras térmicas, los guardaparques solo rastreaban cazadores furtivos con unidades caninas y linternas. La gran extensión del área que debían patrullar hacía estos métodos notablemente menos efectivos.

Los beneficios de la tecnología contra la caza furtiva, más allá de la conservación de rinocerontes
La tecnología térmica detectó otras actividades ilegales como robos, daños a la propiedad y conflictos entre humanos y fauna silvestre.
Las comunidades se mostraron más dispuestas a colaborar tras comprobar los beneficios del sistema.
En el Parque Nacional del Lago Nakuru, las cámaras captaron el robo de un burro. Aunque el sospechoso escapó, los guardaparques y líderes comunitarios trabajaron juntos para intentar identificarlo.
Antes del incidente, las relaciones comunitarias eran precarias y desconfiaban del sistema FLIR.
Desde entonces, reconocieron la importancia de las cámaras y los beneficios de trabajar con guardaparques.
Los miembros de la comunidad compartieron información que apoya las iniciativas contra la caza furtiva, reforzando la importancia de construir relaciones de confianza con quienes viven en contacto con la vida silvestre.
El camino hacia 2000 rinocerontes negros
Kenia, hogar de la tercera mayor población de rinocerontes de África, duplicó con creces la población de rinocerontes negros desde la década de 1980. El país revirtió el declive histórico de esta especie.
La pandemia de COVID-19 interrumpió todos los viajes internacionales a principios de 2020.
Sin embargo, el personal de Ol Pejeta completó la instalación del sistema FLIR mediante cientos de horas de videollamadas remotas con ingenieros de WWF y FLIR.
El uso continuo y la expansión de esta tecnología en otras áreas prioritarias mantendrá a Kenia en camino para erradicar la caza furtiva. El objetivo del país es alcanzar 2000 rinocerontes negros para el año 2037.



