Una nueva campaña científica liderada por el Proyecto del Tiburón Ballena de Galápagos permitió localizar doce nuevos ejemplares de esta especie en la Reserva Marina de Galápagos, según informó esta semana el Parque Nacional Galápagos (PNG).
Entre los registros, destaca la presencia de un macho adulto. Considerado de especial relevancia, ya que el 99 % de los avistamientos históricos en la zona corresponden a hembras.
Además, el equipo identificó a una hembra marcada hace 13 años. Esto confirma la fidelidad ecológica de esta especie migratoria al archipiélago, ubicado a mil kilómetros de las costas continentales de Ecuador.
Ciencia colaborativa y tecnología de rastreo
Durante el operativo participaron:
- Miembros de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG)
- Investigadores del Galápagos Science Center (GSC), bajo la coordinación de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (UNC)
El equipo logró marcar siete tiburones ballena con dispositivos satelitales para monitorear sus movimientos y estudiar los patrones de desplazamiento dentro de los 130.000 km² de la reserva marina.
Desde 2001, se han registrado 758 tiburones ballena en esta área, gracias al aporte de guías naturalistas, buzos, pescadores artesanales y visitantes, cuya colaboración ha sido fundamental para fortalecer los sistemas de monitoreo y conservación.
Conservación marina y decisiones informadas
La directora de Ecosistemas del PNG, Jenifer Suárez, celebró el hallazgo por su valor estratégico:
“Fortalece de manera significativa nuestro conocimiento sobre la ecología del tiburón ballena en Galápagos. La información es clave para tomar decisiones de manejo más eficaces y garantizar la conservación a largo plazo de esta especie emblemática”.
Los tiburones ballena son la especie de pez más grande del mundo y, aunque no son peligrosos para los humanos, su conservación depende de la protección de las rutas migratorias y zonas de alimentación clave como las Galápagos.
Galápagos: patrimonio natural y laboratorio vivo
Formado por 13 islas volcánicas mayores, el archipiélago fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1978, y es reconocido como un laboratorio natural por su biodiversidad única.
Fue el punto de inspiración del científico Charles Darwin, quien formuló allí su teoría de la evolución por selección natural en el siglo XIX.
Foto de portada: EFE



