Esta semana, el traslado de delfines del ex Aquarium de Mar del Plata a un oceanario en Egipto generó repudio entre organizaciones animalistas.
Los diez ejemplares fueron enviados a Hurghada, en el Mar Rojo, en un operativo que movió a los animales de una situación de cautiverio a otra.
El movimiento por la liberación animal Voicot expresó su rechazo al traslado.
Según la organización, los delfines pasaron «de una situación de encierro, explotación y cautiverio, a otra».
La entidad cuestionó al propietario del Aquarium marplatense, Eduardo Albor Villanueva, quien también es CEO de The Dolphin Company.
Esta empresa opera 33 delfinarios, oceanarios y parques acuáticos con animales marinos alrededor del mundo.

Las críticas al sistema de explotación animal
«El dueño del Aquarium de Mar del Plata no se cansa de lucrar con el cautiverio y explotación de cientos de animales maravillosos«, lamentó Voicot en redes sociales.
La organización denunció una doble vara en el manejo de estos casos. Cuando se exige que los animales sean trasladados a santuarios, «aparecen las mil y un burocracias e impedimentos», criticaron.
Sin embargo, cuando se trata de lucrar con los animales, «estos son despachados velozmente con absoluta facilidad y complicidad de todos los sectores involucrados», advirtió la entidad.
Voicot concluyó que «el sistema especista y mercantilista muestra su desprecio por los animales, considerados objetos manipulables con fines de lucro».
Los detalles del operativo de traslado de delfines
Los diez delfines —Zaiko, Lara, Olivia, Isis, Aramis, Callie, Moro, Ares, Juno y Mako— salieron de Mar del Plata durante la madrugada en un operativo logístico especial.
El traslado de delfunes incluyó dos etapas principales:
- Transporte terrestre desde Mar del Plata hasta el aeropuerto de Ezeiza
- Viaje aéreo en una aeronave de Qatar Airways especialmente acondicionada
- Paradas cada 20 minutos durante el trayecto terrestre para controlar el estado de los ejemplares
- Acompañamiento de equipos de veterinarios, biólogos y cuidadores

«Los delfines llegaron a su destino Hurghada en el Mar Rojo, en excelente estado, debido a las buenas condiciones médico-veterinarias en las que se encontraba en Aquarium», informó Servicios Logísticos Asociados (SLA) SRL.
Los animales viajaron en contenedores especiales diseñados para garantizar su bienestar, según la empresa.
El director de Operaciones de SLA, Ignacio Nieto, informó que debieron «humectarlos con vaselina y crema».
Cada caja contaba con dos caños y una lona tipo camilla para que viajaran cómodos, además de goma espuma en la cabeza y en las aletas.
El destino final de los delfines y sus condiciones
Todos los delfines nacieron en cautiverio y, por esa razón, no podían ser liberados a su hábitat natural.
Los animales se encuentran ahora en un oceanario inaugurado en 2015 en Hurghada, que alberga 1.200 animales de casi un centenar de especies.
Tres cuidadores argentinos permanecerán en Egipto durante al menos tres meses para asegurar que los delfines se acostumbren al nuevo ambiente.
Según fuentes del ex Aquarium, el nuevo espacio presenta condiciones similares a las que tenían en Mar del Plata.



